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EL HECHO RELIGIOSO

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1. EXPERIENCIA DE LO SAGRADO

Por José Luis Sierra Valentí o.p.

1. experiencia de lo Sagrado

LO SAGRADO

Poseemos, sin duda, alguna idea acerca de lo sagrado, pero conviene precisarla. Han sido muchos los estudiosos que se han dedicado a ello en el último siglo. Como fruto de estos esfuerzos se ha logrado un cierto consenso respecto a qué significa, o a qué tipo de experiencia humana nos referimos cuando mencionamos "lo sagrado".

Lo Sagrado es una palabra importante en la religión.

Es incluso más importante que la noción de Dios.

Una religión puede existir sin la concepción precisa de divinidad (Ej.Budismo),

pero no existe ninguna religión real sin la distinción entre "lo sagrado" y "lo profano"

A partir de este momento pasaremos a precisar aquellos términos que se anudan mutuamente usándose de forma indistinta: "Lo santo", "lo divino", "lo religioso", "lo trascendente".

 

TRES APROXIMACIONES A LO SAGRADO

A comienzos del s. XX aparecieron en Europa dos respuestas contrarias acerca de lo sagrado. Representan hasta hoy dos formas de explicar e interpretar lo sagrado.

Tres interpretaciones se van a hacer clásicas en las tendencias acerca de cómo entender "lo sagrado". Son las interpretaciones de E. Durkheim, R. Otto y M. Eliade. Las tres grandes escuelas que intentan aclarar en qué consiste la experiencia religiosa y concretamente "lo sagrado", como fundamento de la misma además de remarcar lo sagrado como el fundamento de la religión

 

Emile DURKHEIM

En uno de los extremos se sitúa E. Durkheim, sociólogo francés, estudioso de las tribus primitivas de Australia central.

Lo sagrado según él es como "una proyección simbólica de la identidad del clan o del grupo tribal". Es, por tanto, Positivista y reduce la experiencia religiosa a sociología.

Lo sagrado en las teorías sociológica y etnológica (Escuela de Durkheim)

Indagan en las denominadas sociedades primitivas o arcaicas el lugar de nacimiento de lo sagrado y de la religión elemental.

Son deudores de la "cultura positivista y evolucionista" predominante a finales del siglo XIX.

Se orientan a descubrir el elemento constitutivo, fundador, de lo sagrado en el interior de la sociedad, sin hacer referencia a una realidad independiente de ésta, trascendente y sobrenatural.

Se presenta como un conjunto de fuerzas creadas por la sociedad, un producto de la conciencia colectiva, es decir, el conjunto de creencias, sentimientos comunes, existentes entre los miembros de una sociedad.

La acción colectiva del clan es la que suscita la sensación de poder, de fuerza misteriosa, de lo sagrado. Esta potencia sagrada, manifestación de la sociedad como conjunto, se traspasa, en un segundo momento, al tótem, que es el cuerpo visible de lo divino. Se ve, de esta manera, cómo el clan es lo que está en el origen de lo sagrado y de la religión.

Las prohibiciones o tabúes tienen este mismo origen: lo sagrado -el clan y su organización social en cuanto simbolizado y expresado por el tótem-, que asegura la integridad de las instituciones y la regularidad de los fenómenos sociales, declarando todo lo anormal, insólito, diferente, como manifestación sagrada. Es decir, lo sagrado establece en la sociedad la diferencia con lo profano.

El culto también está originado por la sociedad que crea lo sagrado. Es la sociedad en cuanto recreada ritual y simbólicamente en acciones colectivas.

El individuo percibe ahí la experiencia de lo sagrado en cuanto salvación.

Lo sagrado, en suma, para la escuela durkheimiana, es una categoría fundamental de la conciencia colectiva que tiene su origen en la sociedad. El tratamiento sociológico (durkheimiano) es, por tanto, reductivista: tratar el fenómeno religioso únicamente desde sus dimensiones sociales y culturales, como si se agotara en ellas. Lo sagrado aparece como un producto de la sociedad que se convierte en medio para el mantenimiento y prosecución de la misma. La religión en esta concepción no pasa de ser una administración de lo sagrado.

 

RUDOLF OTTO

En el otro polo se encuentra R. Otto, alemán, teólogo e historiador de las religiones. Para él, lo sagrado es: "un poder que se sitúa más allá del ámbito de lo humano". Se mueve en la línea fenomenológica, exalta la experiencia, el fenómeno.

Lo sagrado en la fenomenología de R. Otto (Escuela de Marburgo)

Se puede denominar a esta corriente como una psicología fenomenológica de la religión, que busca describir la estructura de las reacciones humanas ante la experiencia de lo sagrado o santo.

"Mysterium": La presencia de lo "numinoso". Es un poder o cualidad que está más allá del individuo, que trasciende la experiencia de cualquier ser humano. Es una realidad trascendente. Es algo totalmente otro. No es producto del individuo, sino el objeto de su experiencia religiosa. Lo numinoso es profundamente humano, pero sin embargo no es universal en cuanto experiencia. Algo misterioso, experimentado por el ser humano (el mismo R. Otto invita al lector, que no sepa de la experiencia exclusivamente religiosa, a no proseguir la lectura de su libro so pena de no entender nada).

"Tremens". La experiencia religiosa está ligada a un estado de ánimo intenso, tremendo (en la línea de lo sobrecogedor) que hace tambalear los fundamentos del propio ser humano y le hace sentirse pequeño e inseguro. Lo tremendo no amenaza al hombre en lo que posee, sino en su propio ser (en su raíz). Es por tanto un sentimiento de temor a lo desconocido, a lo inabarcable, a la divinidad (a lo totalmente otro).

"Fascinans". El tercer aspecto, complementario en contraste armónico con el anterior, es que lo numinoso es fascinante (fascinans), y atrae, capta, embarga, fascina. Lo numinoso se manifiesta así como lo absolutamente fascinante, que produce en el hombre religioso una enorme atracción. Algo que deja al hombre literalmente "maravillado", "gozosamente desconcertado" ante tal apertura de horizonte. Lo "ordinario" queda así desplazado y descubre un nuevo orden de valores. Es la dimensión que arrebata y hechiza al hombre, exaltándolo hasta el vértigo de la embriaguez.

La vivencia de lo sagrado como "Myisterium tremens et fascinans" aporta al hombre una tal confianza en él que descubre cómo su inseguridad (o limitación humana) se ve protegida por el Misterio. Se produce una ruptura doble: hacia el interior (una disposición interior, psicológica o vivencial) y hacia el exterior (una manifestación o rito de alcance social).

La aportación de Otto ha influido en muchos estudiosos de la religión (entre ellos Mircea Eliade) y ha proporcionado una descripción de la experiencia religiosa que, en sus aspectos fundamentales, recuerda que la experiencia humana se debate entre lo anonadante y lo atractivo, los aspectos positivo y negativo del poder de lo sagrado.

 

MIRCEA ELIADE

Añadamos una tercera opinión más en la línea de Otto que en discrepancia con él. La de Mircea Eliade, pensador nacido en Rumanía y nacionalizado en EE.UU. Es el representante de la corriente hermenéutica, conectada con la fenomenología y la historia de las religiones.

La aportación hermenéutica de Mircea Eliade (Escuela de Chicago)

Podemos denominar a este intento de "hermenéutico (=explicativo)" por integrar y articular las diversas aportaciones y métodos de las disciplinas que abordan el estudio del fenómeno religioso (histórico, sociológico, psicológico, etnológico).

Eliade insistirá en que lo fundamental no son las tipologías, los esquemas, sino entender su significación. Por esta razón, «en último término, el historiador de las religiones no puede prescindir de la hermenéutica»

Eliade utiliza la palabra sagrado con las mismas connotaciones que Otto para lo santo. Está de acuerdo en que lo sagrado es una realidad absoluta que trasciende el mundo, y añade: "pero que se manifiesta en él".

Lo sagrado es visto, por Eliade, como un modo de ordenar el espacio, el tiempo, la ciudad, el cosmos, el trabajo y el ocio etc. Es decir, es un modo de ordenar y dar sentido a la vida humana en todos sus aspectos fundamentales. De aquí que «lo sagrado y lo profano constituyan dos modalidades de estar en el mundo, dos situaciones existenciales asumidas por el hombre a lo largo de la historia».

Al ser lo sagrado algo que trasciende este mundo, pero que se manifiesta en él, habrá que estar muy atento a estas manifestaciones de lo sagrado. Eliade ha propuesto el término de "hierofanta" para denominar al acto de esta manifestación. Hierofania quiere decir simplemente: que «algo sagrado se nos muestra».

La historia de las religiones es una enorme acumulación de hierofanías: desde las más elementales (por ejemplo la manifestación de lo sagrado en un objeto cualquiera, una piedra o un árbol) hasta la hierofanía suprema (que es, para un cristiano, la encarnación de Dios en Jesucristo), no existe solución de continuidad.

Y Mircea Eliade dirá que, en el fondo, se trata siempre del mismo acto misterioso: «la manifestación de algo completamente diferente, de una realidad que no pertenece a nuestro mundo, en objetos que forman parte integrante de nuestro mundo "natural", "profano"». Al manifestarse lo sagrado en esos objetos, éstos adquieren una dimensión sacral, que los hace mediadores de lo sagrado.

El estudio de la religión es, pues, fundamentalmente, el estudio de lo sagrado, es decir, el estudio y comprensión del significado de estas hierofanías (su descubrimiento y ocultación, el cambio de mediadores o símbolos de estas manifestaciones, su camuflaje, degradación, desvanecimiento, etc.).