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LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"

 

ABRIL 2007
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Recopilación por Roberto Ortuño Soriano, o.p.

Orar con los Salmos de David

PRESENTACIÓN

Valor espiritual de los Salmos

« Es tan evidente la riqueza religiosa de los salmos que no son necesarias muchas palabras. Ellos fueron la oración del Antiguo Testamento, en la que el mismo Dios inspiró los sentimientos que sus hijos deben albergar con respecto a Él y las palabras de que deben servirse al dirigirse a Él. Los recitaron Jesús y la Virgen María, los Apóstoles y los primeros mártires. La Iglesia cristiana ha hecho de ellos, sin cambiarlos, su oración oficial.

Sin cambios: esos gritos de alabanza, de súplica o de acción de gracias, arrancados de los salmistas en las circunstancias de su época y de su experiencia personal, tienen un eco universal, porque expresan la actitud que todo hombre debe adoptar ante Dios. Sin cambios en las palabras, pero con un enriquecimientos considerable del sentido: en la Nueva Alianza, el fiel alaba y agradece a Dios que le ha revelado el secreto de su vida íntima, que le ha rescatado con la sangre de su Hijo, y que le ha infundido su Espíritu. Las viejas súplicas se hacen más ardientes una vez que la Cena, la Cruz y la Resurrección han enseñado al hombre el amor infinito de Dios, la universalidad y la gravedad del pecado, la gloria prometida a los justos. Las esperanzas cantadas por los salmistas se realizan; el Mesías ha venido y reina, y todas las naciones son llamadas para que le alaben » ( Biblia de Jerusalén ).

Sobre este valor espiritual de los Salmos escribe San Ambrosio: «Aunque es verdad que toda la Sagrada Escritura está impregnada de la gracia divina, el libro de los Salmos posee una especial dulzura. La historia bíblica instruye, la Ley enseña, las profecías anuncian, las reprensiones corrigen, la enseñanza moral aconseja. Pero el libro de los Salmos es como un compendio de todo ello y una medicina espiritual para todos. El que lo lee halla en él un remedio específico para curar las heridas de sus propias pasiones. El que sepa leer en él encontrará allí como en un gimnasio público de las almas y como en un estadio de virtudes, toda la variedad posible de competiciones, de manera que podrá elegir la que crea más adecuada para sí, con miras a alcanzar el premio final.

Aquel que desee recordar e imitar las hazañas de los antepasados hallará compendiada en un solo salmo toda la historia de los padres antiguos, y así, leyéndolo, podrá irla recorriendo de forma resumida. Aquel que investiga el contenido de la Ley, que se reduce toda ella al mandato del amor — porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la Ley — , hallará en los Salmos con cuánto amor uno solo se expuso a graves peligros para librar a todo el pueblo de su oprobio, con lo cual se dará cuenta de que la gloria de la caridad es superior al triunfo de la fuerza.

¿Y qué decir de su contenido profético? Aquello que otros habían anunciado de manera enigmática se promete clara y abiertamente a un personaje determinado: el Señor Jesús: A uno de tu linaje pondré sobre tu trono . De este modo, en los Salmos hallamos profetizado no sólo el nacimiento de Jesús, sino también su pasión salvadora, su reposo en el sepulcro, su resurrección, su ascensión al cielo y su glorificación a la derecha del Padre. El Salmista anuncia lo que nadie se hubiera atrevido a decir, aquello mismo que luego, en el Evangelio, proclamó el Señor en persona » (SAN AMBROSIO, Comentario sobre los Salmos , 1).

Este mes invitamos a nuestros visitantes a orar con los Salmos, unidos al pueblo judío, en comunión con Jesús y con sus discípulos de todos los tiempos, y además con todos los hombres de buena voluntad que, a su modo, buscan a Dios.

Utilizaremos la traducción oficial de la Liturgia romana de las Horas, con unas breves reflexiones de Noël Quesson, publicadas en dos volúmenes por la Editorial San Pablo con el título “50 Salmos para todos los días”. Puesto que algunos Salmos son muy largos, seleccionaremos algunos versículos que puedan servir para “Los cinco minutos con Dios”.