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con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"
AGOSTO2005
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Por Felipe Santos Campaña, s.d.b.

DÍA 14

ABRIRSE A DIOS

“En esta espera, algunos dicen: “Quisiera abrirme a Dios tal y como soy, pero mi oración se desorienta y mi corazón se dispersa. El Evangelio responde: Dios es más grande que tu corazón”
(Carta de Taizé, 1999-2001).

COMENTARIO

Conoces a personas –quizá tú mismo– que están bloqueadas ante Dios. Les cuesta trabajo abrirse a la misericordia de Dios. En el fondo, puede que tú mismo sientas deseos de abrirte pero, sumido en tus preocupaciones diarias, lo olvidas o lo tienes aparcado para momentos de enfermedad grave, de acontecimientos singulares o de celebraciones familiares: bodas, bautizos o primeras comuniones.

A Dios, persona que habita en ti aún sin darte cuenta, le encanta que te dirijas a él como a un amigo o como un hijo hace con sus padres. Y justamente cuando tu corazón está más desorientado y tu oración te parece inútil, es cuando Dios está más cerca de ti.

La humildad es una cualidad que, si la cultivas en tu persona, te abre a Dios. El chulo y el soberbio pasan de Dios. ¿Sabes por qué? Porque están llenos de sí mismos y dicen que no les hace falta nadie. Ni siquiera Dios. Lo ven lejano, distante y despreocupado de los hombres.

Cuando haya días en tu vida en los que todo lo ves negro, confíate plenamente a Dios. El es más grande que tus preocupaciones. El las asume, las coge y las introduce en su corazón de Padre para alentarte siempre a vivir su presencia bienhechora en tu vida. Dice el hermano Roger al margen de la Carta: “Una pregunta persiste: si Dios lo sabe todo, ¿por qué dirigirle oraciones explícitas? Cristo ilumina este misterio: él mismo rezó con palabras, a pesar de que Dios conocía toda la intención de su corazón”.

Te digo una cosa: Si no haces mucha oración, tu vida de creyente se desorienta en seguida. La plegaria es la oxigenación de tu alma y de tu existencia. Si te falta su aire, te ahogas pronto. Creyente que no ora, fenece cual hierba de otoño.

 

Recuerda: 

  • Estas otras palabras de Jesús: “Haced el bien a los que os aborrecen y orad por los que os persiguen y calumnian. Pues si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis?...
  • O bien estas palabras de Raimundo Pánikkar, filósofo y teólogo español: “Una verdadera conversación no es una repetición de un trozo de vida ya vivido, sino un trozo de vida mío inédito todavía. Por eso voy al diálogo a vivir, a orar juntos”.

 

Reflexión:

  • ¿Te abres a Dios al levantarte y al acostarte?
  • ¿Te desalientas por la rutina de caer en lo mismo siempre?
  • ¿Sabes que Dios es amor y no un “guardia urbano que pone multas?

 

SANTORAL ROMANO

Ss. Maximiliano Kolbe ; Eusebio cfs.; Betario, Calixto obs.; Eglón, Félix, Juniano, Marcelo, Rioveno, Ursicio, Demetrio ms.; Verenfrido pb.; Atanasia vda.