COMENTARIO
A veces te asaltan las dudas de fe. Y te vienes abajo. Piensas que son algo realmente serio a lo que no estás acostumbrado. Y es verdad. Pero ante estas dudas, te dice san Pedro: Cristo te ama aunque no lo veas cara a cara. Este es el deseo humano: creer pero viendo las cosas como las matemáticas. Si fuera así no habría fe. La matemática y la ciencia son evidencias. Nadie duda de que dos y dos son cuatro. Esto es ciencia. La fe es fiarse de Alguien que ha hablado la verdad. Y, aunque no lo hayas visto, te fías y confías plenamente en él.
Te alegras de tener fe. La fe es el gran problema que se te plantea cuando eres un joven que va creciendo en madurez humana y espiritual. Pero esta crisis es una ayuda formidable. Crisis significa que sometes a juicio de valores tu infancia y tu juventud. Y apuestas por la fe aunque no la comprendas. No te olvides de que en el mundo de la fe no se trata de comprender sino de aceptar la persona de Cristo con todo lo que comporta en sí mismo. La fe transfigura tu persona hacia metas insospechadas. Lo más claro de nuestra vida de creyentes se construye desde una humilde confianza en el Señor.
El hermano Roger, en nota marginal, comenta el texto de Pedro y dice: “Este texto del Nuevo Testamento se lee desde hace dos mil años. Por medio del Espíritu Santo, Cristo atraviesa en nosotros hasta las fuerzas contradictorias sobre las que la voluntad tiene poco control. El deposita en nosotros un reflejo de sus rostro, «transfigurando» aquello que nos inquieta de nosotros mismos. Podemos abandonarnos en Cristo, «hasta que despunte el día y el lucero matutino se alce en nuestros corazones» (2 Pedro,1.19). Y se continúa realizando dentro de nosotros un imperceptible cambio, una transfiguración del ser, a cualquier edad de la vida.
Recuerda:
-
“La realidad es un estallido que el arte (tu persona) sabe transformar en armonía” (Baltasar Gracián).
-
“El fin de la oración no es alcanzar lo que pedimos, sino transformarnos” (Julien Greeen)
Preguntas:
SANTORAL ROMANO
Ss. Juan Eudes pb.; Badulfo mj.; Donato, Bartolomé, Bernardo, Calminio cfs.; Bertolfo ab.; Enán erm.; Julio, Flaviano, Rufino, Timoteo, Agapio, Tecla, Valentín, Leoncio ms.; Luis ob. de Tolosa; Sara mujer de Abraham; Bto. Jordán de Pisa, o.p.