COMENTARIO
Al margen de la carta, el hermano Roger trae estas palabras ( Diario de Dostoievski ): «Hosanna» es una aclamación hebrea que expresa a Dios el agradecimiento y la alabanza. Y esta otra: «En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó... Si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros» (Juan 4,10-11).
Te extrañará muchas veces de que siendo creyente te asalten dudas. Es de lo más normal que puede acontecerte. La duda es, de vez en cuando, en tu vida como un semáforo rojo que se enciende. ¿Qué te indica? Que algo no marcha bien en el devenir de tu historia personal. No te asustes. Hay personas que, cuando se ven sacudidas por la duda, se sienten mal e incómodas. La duda es un acicate para cambiar la luz roja del semáforo en luz verde encendida en ti como una nueva aurora que nace en tu alma, en tu vida. Lo valiente no es quedarse en la duda o seguir sus caminos, sino volver siempre a las fuentes de la verdad, a la luz que da consistencia a tu vida personal.
El escritor ruso y millones y millones de cristianos santos atestiguan lo mismo. Nadie se ve libre de la duda. Pero, mediante la confianza en Dios y con su lucha, han salido de la duda con dolor y sufrimiento. Pero han salido purificados como el oro en el crisol.
Hay chicos y chicas que, una vez que han hecho su primera comunión, lo dejan todo. Algunos llegan a la confirmación. Una gran mayoría se deja llevar por el ambiente asfixiante de la sociedad que, por supuesto, lleva unos derroteros distintos a las exigencias de la fe cristiana. Ellos y ellas dicen que no han perdido la fe. Rezan a Dios, pero les falta la presencia de Dios en la práctica de los sacramentos, en la oración más firme y asidua. Y, al igual que su juventud se va ajando con el paso de los años, la vivencia cristiana queda relegada a actos sociales: bodas, primeras comuniones o entierros.
Siéntete feliz. Y cuando te asalte la duda, sal en seguida de ella retomando los senderos del Evangelio. Vuelve a caminar en la claridad de una comunión con Cristo, que, como sabes, es una comunión con la humanidad. El cristianismo fortalece tu personalidad. Nunca la disminuye.
Recuerda:
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“La duda lleva al examen, y el examen a la verdad” (Pedro Abelardo, filósofo)
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“La duda es el principio de la sabiduría” (Aristóteles, filósofo).
Preguntas:
SANTORAL ROMANO
Ss. Agustín ob. y dr.; Hermetes (Hermes), Alfrico, Alejandro, Bibiano obs.; Julián, Pelagio, Fortunato, Barsabia, Ambrosio, Cayo, Antés ms.; Moisés anac.; Calínico ptca.; Junípero Serra