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COMENTARIO
Eres una persona sensible. Sientes lo que le ocurre a la humanidad: sus desastres, sus rupturas, sus males, sus preocupaciones. Y sobre todo cuando se trata de gente inocente que muere de hambre o en guerras estúpidas. Y sé que no te quedas insensible ante las imágenes que ves en la tele sobre los horrores que azotan a ciertas zonas de la tierra.
Puede que tu fe sea débil, pequeña, infantil. No te importe mucho. Aún con ese pequeño hilo de fe que habita en ti, eres consciente de que Dios te llama, a ti en concreto, a que ayudes a solucionar la necesidad que padece tu hermano. Y cuando experimentes el miedo de ir al centro y al corazón de ti mismo, levanta tus ojos y tu mirada al Evangelio. Este te hará comprender que si te aíslas en ti mismo, te traicionas.
¡Ánimo! Sal de tu caparazón. Esta postura es muy fácil para desentenderte de la suerte de los otros. Un creyente nunca se pone tras el nido de ametralladoras para evitar el peligro que le acecha, sino que se pone en vanguardia para estar al lado de los que sufren injustamente.
¿Caes en la cuenta de que el cristianismo no es el opio que proclamaban algunos pensadores trasnochados?
En el margen de esta carta dice el hermano Roger: “Cuando algunos descubran la fragilidad de su fe, que recuerden entonces que la fe es una realidad muy sencilla. En nuestra vida, pasamos mil veces de indecisiones a la confianza de la fe. San Agustín dijo a Cristo en una oración: «Yo no deseaba estar más seguro de ti, sino más afirmado en ti».
No te lamentes si te asalta tu falta de fe, o tu poca fe. Afiánzate en Cristo. El te dará la fuerza necesaria para romper las barreras y obstáculos que te impiden correr hacia la belleza inaudita de los demás.
¡Venga! Sal de ostracismo y ábrete al mundo de los otros seres humanos. ¿Cómo? Mediante tu oración, tu prestación personal, tu ayuda económica y tu solidaridad con todos los necesitados.
Recuerda:
- “Donde no hay caridad y solidaridad no puede haber justicia” (San Agustín).
- “Tu fe, aunque pequeña, puede mover montañas” (Jesús en el Evangelio)
Preguntas:
- ¿Te pones el caparazón de la insensibilidad frente al que sufre?
- ¿Cómo ayudas a los necesitados?
- ¿Cultivas tu fe para que crezca día a día en tu persona?
SANTORAL ROMANO Martirio de san Juan Bautista; Ss. Adelfo, Alberico, Basilia, Sabina, Mederico, Niceas, Pablo, Cándida ms.; Eutimio, Feologildo arzb. de Canterbury; Andrés pb.; Sebbo rey; Verona cf. |