COMENTARIO
Son muchos los jóvenes que andan comprometidos por mejorar las heridas lacerantes de la humanidad que sufre y de la que vive alegre. Existe el voluntariado en ONG o en misiones especiales. Si no te comprometes a nada que merezca la pena para tu crecimiento personal, es porque no estás enterado o porque, sencillamente, no quieres.
Adéntrate en tu interior y examínate despacio. No tengas miedo si te encuentras vacío de valores. Es buena señal para que emprendas un nuevo camino. Una vez que hayas hecho el examen de ti mismo, no te quedes pasivo. Apúntate a alguno de los muchos grupos como pululan hoy por la sociedad, y da de ti el “do de pecho”. Deja parte de tus muchas comodidades y vete a sanar los desgarros existentes en la familia humana. Lleva como buque insignia de tu trabajo, la confianza en ti mismo, en Dios y en los otros. Si logras que alguien sonría por tu trabajo, siéntete bendito y pletórico como una reciente primavera.
¿No te das cuenta de que tienes vida, esperanza y confianza para darlas a torrentes a los otros? En una nota de esta Carta de Taizé se dice: “Los descubrimientos científicos, las nuevas tecnologías pueden ser orientadas hacia el servicio de una humanidad que ha crecido en proporciones desconocidas hasta ahora. No obstante, el futuro se apoya, más de lo que cabe imaginarse, en una vida interior sostenida por la contemplación, un impulso hacia la reconciliación entre todos, una vida de simplicidad e intercambio”.
Ante ti se abre un camino de esperanza impresionante. Ahora bien, si no vas cargado de valores interiores, todo será flor de un día, una hojarasca que arrebata el viento. Tu vida será una sinfonía de alegre aventura en la medida en que dejes que sea el Espíritu de Jesús quien te guíe por estos senderos.
Recuerda:
- El filósofo Francis Bacon afirma: “Un cuerpo sano es una espléndida morada para el alma; un cuerpo enfermo es una prisión”.
- Y nuestro Cervantes: “Los males comunicados, si no alcanzan sanidad alcanzan alivio”.
- Deja de darles vueltas al tarro. Lánzate de una vez a hacer algo por los demás.
Reflexión:
- ¿Ayudas a sanar las heridas de la humanidad o eres impasible?
- ¿Qué es lo que te mueve a no hacer nada?
- ¿Te sientes feliz y realizado en los escondrijos de tu comodidad?
SANTORAL ROMANO
Ss. Norberto, Claudio, Juan, Justo, Vicente, Eustorgio obs.; Artemio, Cándida, Paulina, Bonifacio, Amancio, Lucio, Alejandro ms.; Hilarión; Felipe dc.; bto. Marcelino Champagnat, fdor.