COMENTARIO
¡Entérate de una vez para siempre! Ya en el siglo VII, San Máximo el Confesor escribía: «El Espíritu Santo no está ausente de ningún ser humano». Algunos saben, por las Escrituras, que están habitados por el Espíritu Santo. Otros no lo saben todavía o no lo sabrán en esta tierra, sino que lo descubrirán en la vida eterna.
Parafraseando la segunda carta de Timoteo 1,7 el hermano Roger escribe al margen: “Un auto dominio y la paz de nuestro corazón pueden ser muy necesarios, no solamente para nosotros mismos sino también para los que nos rodean.
¿Te has dado cuenta de que el Espíritu Santo te habita y de que eres su templo?... ¿Qué aguardas para salir de tus ñoñerías e infantilidades?... El creyente no está llamado para encerrarse entre cuatro paredes –salvo la opción de la vida contemplativa–, sino para salir a los cuatro rincones del universo y proclamar la dicha de que el Espíritu no crea en ti temor sino amor y templanza, es decir, una persona hecha y derecha. Es curiosa la crítica que se hace al cristiano por parte de quienes no tienen el don de la fe. Hablan de memora. No tienen la experiencia de estar habitados por el Espíritu de Dios.
¡Vamos! Déjate ya de chorradas y afronta tu vida con la elegancia y el compromiso de una religiosidad vivida y no simplemente cumplida u observada.
Recuerda:
- Ramón de Campoamor, poeta español, tiene una frase que encaja a la perfección acerca de la experiencia: «La experiencia es un sabio hecho a trompicones». Dios mira, no tanto tu fragilidad, sino tu entrega.
- O bien piensa en la sentencia de Benjamin Disraeli, político inglés: «La sabiduría de los sabios y la experiencia de los siglos pueden condensarse en citas».
Reflexión:
- ¿Qué esperas para condensar tu vida bajo la influencia del Espíritu?
- ¿Cuándo vas a salir de tu universo cerrado y “topiquero”?
- ¿Cuándo te vas a lanzar sin miedo por la autopista de Dios?
SANTORAL ROMANO
Ss. Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein) v.; Amor, Viator, Antonino, Falcón, Firmo, Rústico, Román, Martín, Belina, Nicolás, Numídico, Sabas, Secundiano, Marcelino, Veriano ms.; Brecán, Benigno, Clemente cfs.; Maurilio, Domiciano, Veremundo obs.; Riagán pb.; Bto. Juan de Salerno, o.p.