| REFLEXIÓN PERSONAL
Agosto, las vacaciones. Un tiempo para reflexionar sobre otro tipo de felicidad: la de las Bienaventuranzas de Jesús. Felicidad que revaloriza todas las demás. Es la base sencilla sobre la que adquieren mayor realce todas las pequeñas y auténticas alegrías de este mundo.
Ser pobres por “elección”. Jesús presenta un mensaje vivido por él mismo “que siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza”. Nos invita a escogerlo. Lo que se escoge no duele. Hay cosas que sólo pueden aceptarse si son elegidas
Aceptar la finitud, la limitación humana, la de cada uno.
Valorar lo material en su justa medida.
Compartir. El mejor modo de vivir la pobreza evangélica en un mundo de abundancia.
Valorar los bienes materiales disfrutando de lo que tenemos.
“No es más rico el que más tiene, sino el que de menos necesita”.
Aprender la riqueza de lo sencillo y transmitir esta enseñanza con nuestra manera de vivir.
“Dichosos los que aceptan la pobreza del hombre en su camino hacia el amor, y piden, como el pobre, la limosna, los dones del Espíritu, al Señor”.
ORACIÓN
Señor Jesús, abre nuestros ojos a la sencillez, a la elección gozosa, al compartir cristiano. Atráenos contigo hacia el Reino de Dios.
SANTORAL ROMANO
Ss. Alfonso Mª de Ligorio ob. y dr.; Arcadio, Exuperio, Etelwoldo, Eusebio, Nati, Netario ob.; Almeda, Bono, Fausto, Mauro, Cirilo, Aquila, Pedro, Domiciano, Rufo, Menandro, Justino, Felipe y cs. ms.; Fe, Esperanza, Caridad vs. ms.; Rubén (Rubil).
|