REFLEXIÓN PERSONAL
¿Qué es esa justicia?... ¿Qué es lo justo?... ¡Sólo Dios es justo!
Retornar la creación a lo justo, esa sería la tarea del hombre. Que todo vuelva a coincidir con el proyecto divino, con su voluntad. Al mirar su obra “vio que todo era bueno”.
La justicia, la verdad... son creadas por Dios, tal como salieron de sus manos. Jesús, en su vida y su doctrina, es la justicia y la verdad del hombre y de Dios.
¿Cómo podré reorientar mi hambre y mi sed hacia la Justicia , desorientada como está por tantas apetencias, tantos afanes por lo que no sacia, por lo que satisface sólo momentáneamente?...
Buscar los bienes de validez perenne, eterna, requiere constancia y esfuerzo, pero compensa generosamente.
Hambre y sed de ser justos, de “llegar a ser hijos” (Jn 1,12) por nuestro parecido con el Padre; por la experiencia de ajustarnos, un poco más cada día, a la fisonomía con la que Él nos quiso, la de su imagen. Ajustar nuestro ser a lo que Él proyectó.
“Aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra” ¡Esta tierra hermosa que se transfigura y que, como “añadidura”, nos hace gozar, disfrutar! Pero quedarnos en el valor añadido, en la tierra solamente, lejos de saciar nuestra perpetua sed.
ORACIÓN
Ven Señor, a nuestro lado. Trabajemos juntos para enderezar nuestros deseos de justicia, de orden en nuestro interior. Que cada don tuyo tenga en nosotros su lugar adecuado, justo. Que experimentemos pronto que, buscando tu Reino y tu justicia, es cuando descubrimos y disfrutamos de la “añadidura” que Tú nos has preparado tan generosamente.
SANTORAL ROMANO
Ss . Agilberta, Aniceto, Fotino, Sergio, Esteban cfs.; Casiano, Herculano, Muredac, obs.; Euplo, Félix, Felicísimo, Gerardo, Hilaria, Juan, Gratiliano, Felicísima, Macario, Julián ms.; Porcario, Segene abds.; Bto. Juan Rem, o.p.