Menú Cinco Minutos
con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"
AGOSTO 2007
L M X J V S D
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31

 

Por Mª Luz Serrano y Áurea Sanjuán, dominicas contemplativas

DÍA 20

PALABRA DE DIOS

“Felices los limpios de corazón porque esos van a ver a Dios” (Mt 5,8).

 

REFLEXIÓN PERSONAL

Felices los sencillos, los transparentes, los sinceros. Parece que eso de “ver a Dios” tiene relación con nuestra situación interior. ¿Cómo limpiar los ojos del corazón para contemplar a Dios?...

Aceptar mi propia imagen, la que reflejan mis obras y, desde esta sencilla realidad, procurar pacientemente ir mejorándola.

El corazón, los sentimientos, las pasiones, los deseos, el amor... todo ese mundo interior tan difícil de ordenar, dirigir, armonizar... Atreverse a mirarlo, a aceptarlo con sencillez y cariño.

¿Si no puedo mirarme con sinceridad a mí mismo cómo aprenderé a ver a Dios?

Dios nos ve y nos ama como somos. Lo repite constantemente la Escritura. ¿Por qué no entrar con Él en mi propio interior y con Él amarme, escucharme, aceptarme... Somos imagen suya, “a imagen suya los creó” –... y vio Dios todo lo que había hecho y era muy bueno” – (Gn 1, 31)

Dejar de cultivar las apariencias, en el empeño de ofrecer una buena imagen, procurar más bien cultivar la sinceridad y sencillez de corazón, mejorando nuestro propio ser, desde dentro, desde la profundidad. Consciente de que a Dios le gusto, me acepta como soy. Los hermanos seguramente no esperan de mí otra cosa. Yo también soy capaz de comprender a los otros.

El movimiento hacia la limpieza de corazón, hacia la transparencia y la armonía interior, son un primer paso para ver a Dios. “La gloria de dios es que el hombre viva en plenitud. La gloria del hombre es ver a Dios”. Misterio insondable que “no podemos ver y seguir viviendo” (Ex 33).

 

ORACIÓN

Gracias Señor, porque de algún modo nos admites a tu amistad; gracias por habernos dicho que también nosotros “éramos muy buenos”, necesitamos oírlo para confiar y atrevernos a caminar hacia ti, gracias por la vida y por el sentido para luchar que nos da la fe en tu presencia misteriosa.

 

SANTORAL ROMANO

Ss. Bernardo ab. y dr.; Adoindo, Erberto obs.; Advino, Amador, Donorcio, cfs.; Brígida ab.; Cristóbal, Leovigildo, Porfirio, Eudosia, Seronio, Severo ms.; Filiberto, Máximo abds.; Lucio mj.; Osvino rey; Samuel profeta.