REFLEXIÓN PERSONAL
¿No habremos cuidado mucho la situación “en lo alto del monte”, y descuidado “la construcción de la ciudad”?... ¿Qué “ciudad” ponemos cada uno en lo alto del monte?...
“Sois la luz”. Nuestra luz son las “obras a favor de los hombres”, es la práctica asidua de las bienaventuranzas, es el proceder como Él procedió, es seguir a Jesús de cerca, Él sí que fue la luz del mundo.
“Alumbre así vuestra luz...” Antes de alumbrar es preciso ser luz, una pequeña cerilla pero unida a otras muchas. La vida nos enseña que no podemos despreciar la luz de nadie. Tu siembras la semilla, pero es Dios quien la hace crecer.
Por muchas partes apuntan brotes nuevos. ¿Quién los ha sembrado? A veces parece que Dios nos necesita, otras, actúa sólo.
“Que vean el bien que hacéis y glorifiquen a vuestro padre del cielo”. El mundo está en manos de Dios... Ser fieles si nos necesita, pero contentos y esperanzados siempre.
ORACIÓN
Te damos gracias por haber dado a nuestra vida este destino, por dejarnos trabajar contigo, por haber puesto en nuestro camino tantos hermanos/as alumbrándonos, compartiendo, amando, sirviendo. Gracias por tu amor tan cercano y por Jesús nuestra verdadera luz.
SANTORAL ROMANO
Ss. Agilo, Amaltrudis, Bonifacio, Tecla, Gaudencia, Dasio, Fantino, Félix, Adaucto ms.; Loarno, Palmaquino, Pelayo, Arsenio, Silvano cfs.; Rumón ob.; Pedro erm.