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con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"

DICIEMBRE 2005

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Por Javier Laveaga Vitoria, dominico

DÍA 15

NO TE ENTERASTE, HERODES

Pilato preguntó si aquel hombre era galileo. Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, lo remitió a Herodes, que por aquellos días estaba también en Jerusalén. Cuando Herodes vio a Jesús se alegró mucho, pues hacía largo tiempo que deseaba verle, por las cosas que oía de él, y esperaba presenciar alguna señal que él hiciera.

 

Le preguntó con mucha palabrería, pero él no respondió nada. Estaban allí los sumos sacerdotes y los escribas acusándole con insistencia. Pero Herodes, con su guardia, después de despreciarle y burlarse de él, le puso un espléndido vestido y le remitió a Pilato (Lucas, 23, 6-11).

 

REFLEXIÓN

A Herodes le toca desempeñar, en el dramático relato de la pasión del Señor, un papel lamentable. Por lo que espera, por lo que dice y por lo que hace.

Por lo que espera, porque sólo ve en Jesús una especie de atracción de feria, que va a hacer algún extraño juego de manos para diversión de él y de su corte.

Por lo que dice, que debieron ser muchas sandeces, tantas que Jesús no consideró necesario responderle ni una sola palabra.

Por lo que hace, porque lo desprecia, se burla de él y, encontrándolo aburrido, se lo devuelve a Pilato.

Herodes no se enteró de nada. Dios pasó a su lado y Herodes no se enteró. Tuvo a su lado a quien podía sacarlo de todos sus errores, de toda su equivocada vida, y no se enteró.

Y como no se enteró, recurrió a lo que todos solemos hacer cuando no comprendemos algo, cuando tropezamos con algo ajeno a nuestra manera de ser o de pensar: se burló. Como si eso solucionara algo.

Jesús debió salir de su presencia con dignidad. Herodes acababa de perder la suya, si es que la tenía.

Exactamente igual que cuando nosotros nos encontramos en situaciones paralelas y acabamos burlándonos de lo que no entendemos, o de lo que no queremos asumir, o de lo que nos molesta. No lo ignores, nos decimos, ríete de ello, que es mejor, más práctico, menos problemático, más fácil y más ofensivo. Claro que con nuestras burlas no arreglamos nada, pero... ¡qué anchos nos quedamos!

¿Aprenderemos alguna vez a respetar lo que no nos gusta o lo que no entendemos?...

 

SANTORAL ROMANO

Ss. Valeriano, Folcuino, Esteban obs.; Faustino, Lucio, Cándido, Celiano, Fortunato, Ire­neo, Antonio, Teodoro, Saturnino, Baco el jo­ven, Víctor ms.; Marino, Maximino abs.; Nino, Pablo el joven, Sántulo, Silvia cf; Urbicio ere­mita.