Y les dijo: “La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies” (Lucas, 10, 1-2).
REFLEXIÓN
Hemos llegado al final de este mes en donde hemos procurado reflexionar sobre unos pocos de los muchos personajes que aparecen en la Biblia. En el Libro hay de todo: buenos y malos, mediocres y brillantes, atrevidos y apocados, decididos y dubitativos, influyentes y poco importantes, conocidos y anónimos, valientes y cobardes, creyentes y escépticos, agradecidos y olvidadizos, justos e injustos, desconfiados y creyentes... Y de todos ellos podemos aprender, de lo bueno y de lo malo. De lo uno para imitarlos, de lo otro para no caer en lo mismo que ellos.
Son muchos, y como ejemplo, me he permitido citar arriba el texto de san Lucas que habla de la misión de los setenta y dos discípulos. No conocemos ninguno de sus nombres, no sabemos lo que hicieron, pero sí sabemos, porque nos lo dice el mismo evangelista, que volvieron alegres y que Jesús se llenó de gozo.
¿Qué es lo que hizo que regresaran llenos de alegría? Lo ignoramos, aunque podemos imaginárnoslo. Y eso que hicieron, y que llenó de gozo a Jesús, seguro que sería para nosotros un buen ejemplo de actuación.
Como ellos, tantos otros podrían ser nuestros modelos, darnos ideas, evitarnos males, ayudarnos a ser mejores. Dejémoslos, sin embargo, en su anonimato. Seguramente así lo querrían ellos.
Pero, para terminar, podríamos pensar en una cosa: Si vosotros estuvierais entre esos personajes, si os contarais entre los muchos protagonistas anónimos que aparecen en la Biblia... y un lector concienzudo os encontrara, ¿qué tipo de ejemplo seríais para él? ¿Cómo os clasificaría? ¿Entre los buenos o los malos ejemplos? ¿Entre los que serían dignos de ser imitados o entre los que sería mejor olvidar?
Porque después de reflexionar sobre tantos personajes buscando en ellos ayuda en vuestra vida, no olvidéis nunca que el principal personaje que tenéis que crear y con el que tenéis que enfrentaros sois... vosotros mismos.
SANTORAL ROMANO
Ss. Silvestre I p.; Sabiniano, Pontenciano (Prudenciano), Columba, Donata, Paulina, Rogata, Dominanda, Zótico, Donato, Saturnino, Celestino ms.; Mario, Eustasio obs.; Erico, Pedro abds.; Hermetes exorcista.