Menú Cinco Minutos
con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"

DICIEMBRE 2005

L M X J V S D
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31
DICIEMBRE DE 2005

CINCO MINUTOS CON DIOS

PERSONAJES DE LA BIBLIA

PRESENTACIÓN

PERSONAJES DE LA BIBLIA

Abraham engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos, Judá engendró a Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendró a Esrom, Esrom engendró a Aram, Aram engendró a Aminabad... (Mateo, 1, 2-4).

 
Queridos amigos: Voy a estar durante este mes con vosotros compartiendo cada día unos minutos con Dios. Vamos a reflexionar juntos sobre cosas importantes. Y vamos a hacerlo partiendo de un libro que todos conocemos: la Biblia.

 

La Biblia se puede leer de muchas maneras, y no es mi intención convertir estas reflexiones en una crítica exegética. Por el contrario, mi pretensión es decir cosas sencillas, al alcance de todo el mundo, y contadas con la misma sencillez.

 

Quizá os haya llamado la atención el texto con el que comenzamos estas reflexiones. No os asustéis: no pienso comentarlo. Únicamente lo he puesto ahí –y sólo he puesto el principio, porque es mucho más largo– para que caigáis en la cuenta de que en la Biblia salen muchos personajes y de casi todos ellos podemos aprender algo. Unas veces encontraremos modelos que se pueden imitar; otras, ejemplos que no habrá que seguir. Y en todas las ocasiones nos encontraremos con personas de carne y hueso –algunas de ficción, como los personajes de las parábolas– que viven y actúan condicionados por Dios en un sentido o en otro.

Por ello, cada día vamos a reflexionar sobre los hechos de un personaje del Antiguo o del Nuevo Testamento. Y cada día vamos a procurar aprender algo. Porque aprender algo de los demás –y que sirva esto como reflexión para el día de hoy– es una cosa que siempre debemos intentar. Somos unos hombres y mujeres destinados por Dios a vivir en sociedad, a formar un pueblo, con sus luces y sus sombras, y no podemos aislarnos de los que nos rodean ni de los que nos antecedieron.

Nuestra vida debe ser un continuo aprendizaje, y las fuentes de este aprendizaje hay que buscarlas donde sea. Por ejemplo, en unos cuantos personajes de la Biblia.

Hasta mañana pues, en que comenzaremos con Adán y Eva.

Por Javier Laveaga Vitoria, dominico