Exulta, cielo; alégrate, tierra; romped a cantar, montañas, porque el Señor se compadece de los desamparados... Nuestro redentor se llama el Señor de los ejércitos, el Santo de Israel (Isaías 10, 20; 49, 13).
Oh Renuevo del tronco de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ante quien los reyes enmudecen y cuyo auxilio imploran las naciones, ven a librarnos, no tardes más (Antífona de Vísperas).
REFLEXIÓN PERSONAL
- ¿Qué clima ambienta mi vida en estos días próximos a la Navidad?... ¿Son sólo los adornos callejeros y comerciales, los villancicos grabados en un disco, que ya comienzan a resonar, los que impregnan mi vida de gozo y de alegría?... ¿O, de verdad, estoy contento porque Dios se va a compadecer de los desamparados, se va a acercar a los pobres para aliviarlos, y va a irrumpir en mi vida para mejorarla?...
- Señor, que tu fuerza renovadora me ayude a renacer, a cambiar de actitudes y de sentimientos. Que tu mensaje navideño de amor y de paz calen en mi persona.
ORACIÓN
Dios y Señor nuestro, que en el parto de la Virgen María has querido revelar al mundo entero el esplendor de tu gloria, asístenos con tu gracia, para que proclamemos con fe íntegra y celebremos con piedad sincera el misterio admirable de la encarnación de tu Hijo. Amén.
SANTORAL ROMANO
Urbano, Anastasio, Nemesio, Darío, Zósimo, Segundo, Ciriaco, Maura, Eusebio, Marcelo, Hipólito, Máximo, Fausta, Gregorio, Crescencio, Protasia, Riberto...