Cristo, por su divino poder, nos ha concedido todo lo que conduce a la vida y a la piedad, dándonos a conocer al que nos ha llamado con su propia gloria y potencia. Con eso nos ha dado las inapreciables y extraordinarios bienes prometidos, con los cuales podéis escapar de la corrupción que reina en el mundo por la ambición, y así participar del mismo ser de Dios (2ª Pedro 1, 3-4)
REFLEXIÓN PERSONAL
- Cuando en un hogar nace un niño, sobre todo si es el primero, la vida familiar cambia por completo. La presencia de ese niño trae alegría y un amor más profundo entre sus padres. Nuevas tareas, nuevos ideales, nuevas preocupaciones, nuevos interrogantes... Mayor humanidad y mayor ternura se respira por todas partes. El Nacimiento del Niño Jesús ¿qué frutos está produciendo en nuestra sociedad y en nuestra vida personal y familiar? ¿Qué está siendo la Natividad del Hijo de Dios en estos últimos días del año?
- Animados por las palabras de San Pedro comencemos a programar el Nuevo Año con la confianza de que Dios proveerá y nos enriquecerá con las fuerzas necesarias para poder escapar de toda corrupción e instaurar un mundo más humano, más limpio y más justo.
ORACIÓN
Dios todopoderoso, por este nuevo nacimiento de tu Hijo en nuestra carne, líbranos del yugo con que nos domina la antigua servidumbre del pecado. Amén.
SANTORAL ROMANO
Translación de Santiago apóstol, Sabino, Rainerio, Rugero, Gricino, Liberio, Anisia, Mansueto, Severo, Honorio, Radulfo (Rodolfo, Raúl), Marcelo...