? Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Tened paciencia también vosotros, manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca. Mirad que el juez está ya a la puerta (Santiago 5, 7-9).
REFLEXIÓN PERSONAL
- En las épocas de sequía, la tierra se endurece, se agrieta y se hace impermeable. Los labradores suspiran entonces por el agua y el rocío mañanero a la espera de que sus sembrados den fruto. ¿Cómo está mi corazón y mi espíritu en estos días de adviento? ¿Duro, apelmazado y con grietas impenetrables a la acción de Dios?
- Pero no hay que perder la calma. Santa Teresa decía: «La paciencia todo lo alcanza». Los labradores saben mucho de la paciencia. Dios vendrá a nosotros si con paciencia aguardamos su venida y el abrimos el corazón.
ORACIÓN
Despierta tu poder, Señor, y ven a socorrernos con tu fuerza; que tu amor y tu perdón apresuren la salvación que nuestros pecados retardan. Amén.
SANTORAL ROMANO
Ambrosio, León, Siervo, Isidoro, Policarpo, Teodoro, Tolomeo, Bartolomé, Urbano, Humberto, Martín, Simeón...