Menú Cinco Minutos con Dios LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"

Las reflexiones
parten del libro:
"La Sabiduría de
Jesús ben Sirá"

(Eclesiástico)
ENERO 2007
L M X J V S D
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31  

Por Ángel García Santos, o.p.

Día 10

PALABRAS DEL SABIO

Por ninguna ofensa devuelvas mal al prójimo.

No marches por el camino de la soberbia; / la soberbia es odiosa al Señor y a los hombres, / para los dos es delito de opresión, / el imperio pasa de nación a nación / a causa de la violencia y la soberbia (Eclo 10,6-8).

 

REFLEXIÓN PERSONAL

Todos tenemos la experiencia de que, en un diálogo, el que se siente débil intenta superar su debilidad agrediendo al otro. “El que no tiene argumentos, grita”. La agresión y la violencia es la prueba más evidente del miedo que se tiene.

Quien quiera acercarse a Dios ha de empezar siendo sincero. Si soy débil, he de reconocer que soy débil, y no pasa nada. Si soy fuerte he de saber que lo soy. Pero, sobre todo, no tratar de esconder, por miedo, lo que soy.

La soberbia es uno de esos indicadores que muestran hasta qué punto me oculto a mí mismo, hasta qué punto tengo miedo. Si alguien me hace daño, me siento como obligado a demostrarle que yo soy fuerte, más fuerte que él, y en consecuencia le haré un daño mayor del que él me hizo. Así habrá de reconocer que yo soy más que él. Este modo de comportamiento –que suele ser inconsciente– es particularmente odioso: ante los demás, porque con él lo único que hago es que aumente la injusticia y el dolor; ante mí mismo, pues ciega más fuertemente el conocimiento de uno mismo; y ante Dios, pues ve que ese modo de comportarse conlleva un mayor dolor, y que por tanto, el que lo hace se aleja de Él, que lo único que quiere es la felicidad del hombre.

El que es fuerte ha de manifestar su fuerza interior comprendiendo que –por lo que respecta al hecho de que somos caminantes– todos vamos por el mismo camino de la búsqueda de la felicidad. Nadie es más que nadie; y por lo tanto no cabe la violencia. El que está más adelantado en el camino comprende perfectamente las equivocaciones de los demás (¡tantas veces se habrá equivocado él!). Su actitud no será el desprecio soberbio, que ha acabado con otros más adelantados que él, sino la compasión del que se duele por los errores que llevan a aumentar el dolor entre nosotros.

 

SANTORAL ROMANO

Ss. Nicanor, Agatón, Aldo, Guillermo, Juan el Bueno, Patronio, Domiciano, Marciano, Pedro, Urseolo,...