REFLEXIÓN PERSONAL
Parece lógico pensar que uno es feliz cuando tiene todo lo que desea, tanto en lo que respecta al dinero, al poder o a cualquier otra cosa. Si tengo para comprar lo que quiera, seré feliz: así pienso. O bien, si puedo hacer lo que quiera, seré feliz.Pero en realidad este camino no lleva a la felicidad, pues por más cosas que tenga, siempre habrá algo de lo que carezca, y terminaré pensando que es eso, precisamente eso que me falta, lo que me daría la felicidad. Del mismo modo, por más cosas que pueda hacer, siempre habrá algo que no puedo hacer, y pensaré que si lo pudiese hacer sería feliz. Eso es un error.El sabio me dice que no confíe en las riquezas ni en la fuerza o el poder, si es cierto que quiero ser feliz. La felicidad no consiste en poder satisfacer todos mis antojos (que son insaciables por principio), ni consiste en hacer todo lo que uno quiera hacer (pues mi querer no tiene límite). Es cierto que eso me proporciona cierta felicidad. Es cierto que cuando yo quiero algo (un juguete, un libro o un coche nuevo), cuando lo adquiero soy feliz, pero ¿cuánto durará esta felicidad?, ¿un día?, ¿una semana?, ¿un mes? ¡Qué pronto habrá otra cosa que no tengo, y que también querré, y si no la tengo ya empiezo a no ser feliz!La felicidad no está en las cosas que yo pueda tener o adquirir, me repite una y otra vez el sabio. Y eso es así, porque la verdadera felicidad, aquella que no se acaba nunca, radica en el modo como yo me relaciono con todas esas cosas. La felicidad no es un acumular, sino un desprenderse de las ideas equivocadas sobre lo que yo pienso que es la felicidad. La felicidad es un decir que sí a las cosas que están ahí, por la sencilla razón de que están ahí. Porque Dios las puso ahí. No es un querer agarrar cosas y más cosas. Tampoco es un rechazarlas y no quererlas. Es un aceptar que están ahí, mirarlas y sonreírle. Porque están ahí, porque Dios las puso ahí.
SANTORAL ROMANO
Ss. Raimundo de Peñafort, Luciano, Clero, Julián, Félix, Jenaro, Teodoro, Ciro, Crispín, Nicetas, Valentín, Canuto, Alberto, Anastasio, Macra, Virginia...
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