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con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"

 

FEBRERO 2005
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Por Sor Mª Ángeles Calleja, o.p.

DÍA 19

PADRE NUESTRO... 

“En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Cuando recéis, no uséis muchas palabras como los paganos, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes que se lo pidáis. Vosotros rezad así: Padre nuestro... (Mt 6,7-15).

 

 

La oración del cristiano no se cifra en la recitación de un cúmulo incontable de oraciones, repetidas sin más, corriendo por ello el peligro de caer en el fenómeno papagayo . Al respecto, bien nos alecciona el Señor Jesús: “Cuando recéis, no uséis muchas palabras...”

Dios Padre, Aquel que lo sabe todo, lo puede todo y nos ama, no precisa de nada y menos el que le presentemos un esquema concienzudo de las penurias de los hombres, como si Él no estuviera enterado de la copla. En todo caso, somos nosotros los que sí que lo necesitamos, por aquello de que, con ello, caemos en la cuenta de las carencias, sufrimientos, esperanzas y deseos de nuestros hermanos..., y en la medida que podemos y queremos, nos hacemos solidarios desde lo que somos y tenemos.

La oración de todo discípulo del Maestro tiene su origen, trayectoria y meta en el “ Padre Nuestro”. Fue la respuesta que dio el Señor, cuando un discípulo le dijo: “Señor, enséñanos a orar” (Lc 11,1)

Así pues, la filiación divina de la que todos participamos, hace que todos seamos hermanos del mismo Padre. De ahí, que todo se recapitule en la comunión (común unión) entre los hombres. Es ridículo estar confesando a Dios como Padre de todo lo creado y vivir en permanente división con los hermanos. Hay que dejar que nos afinen el corazón, para que éste bombee a ritmo de misericordia: “Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”

Lo que el Padre quiere es que seamos uno, como Él en el Hijo y el Hijo en Él (Jn 17,11). Y el ser uno entre nosotros, pasa necesariamente por el perdón, por no llevar cuentas del mal, sino el perdonar a los demás sus faltas, como también nosotros somos perdonados por Dios Padre: Si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros” (Mt 6, 7-9.14)

Señor, aviva en nuestro espíritu el deseo de poseerte

SANTORAL ROMANO

Ss. Agatón p.; Zambdas, Casiano, Barbato, Mansueto, Quodvultdeus obs.; Gabino, Publio, Julián, Marcelo ms.; Contado, Eugenio, Confalonieri cfs.; Dositeo mj.; bto. Alvaro de Córdoba, o.p.