¡Qué hermosa la actuitud del hombre que en su cada hoy, ejercita la capacidad de admirarse ante las maravillas que continuamente le presenta su Dios , a través de la Creación, de sus hermanos..., o como decía Francisco de Asís, que sabe pasmarse por Él mismo, exclamando: Dios es !
¿Cómo “ejercitarse” en esta ALABANZA?... “Mientras no llegue al conocimiento perfecto de lo que Dios es conmigo y en mí, estaré en la vida como en casa extraña, como esclavo y no como hijo, con el consiguiente malestar, semejante al del hijo mayor de la parábola del hijo pródigo... No tengo que hacer nada para ser. Soy lo que soy por voluntad y gracia divinas. De mí depende el celebrarlo y acrecentarlo o destruirlo. En todo caso, nunca podré impedir que Dios me quiera” (Ángel Moreno)
La Gloria de Dios está en que el hombre sea feliz. Y esta dicha me viene por el conocimiento de lo que Dios es –DIOS — , y yo soy –criatura — . Conocimiento que, lejos de alienarme, de ensombrecerme o empequeñecerme, me engrandece hasta alturas insospechadas e incomprensibles para mí, si no fuera porque Jesús –el Dios con nosotros — nos lo explicó y ratificó con la entrega de su misma vida y posterior Resurrección. Con Sta. Teresa de Jesús cabe exclamar: ¡Oh! Amor, que me amas más de lo que yo me puedo amar ni entiendo” .
No nos “cansemos” de invocar su nombre, “porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos” (Hch 4,12).
¡Señor Jesús!
SANTORAL ROMANO
Ss. Cirilo y Metodio, patronos de Europa; Nostriano, Elecaudio obs.; Adolfo cf; Valentín, Vidal, Zenón, Ammonio, Cirión, Casiano, Agatón, Moisés, Dionisio, Próculo y Filemón ms.; Antonio y Auxencio abds.