? En este texto nos encontramos con dos tipologías antagónicas de lo que representa “ser amigo”. La primera tipología, la del mal amigo, vendría a ser la que juega a la creación de sociedades — limitadas o anónimas — y es, la que busca sus propios intereses: “la buena mesa” . A esta tipología rápidamente se le ve el juego, pues en las horas bajas que todo ser humano tiene, cuando las cosas no le marchan a uno todo lo bien que quisiera, desaparecen de nuestra vida, se esfuman y nos dejan tirados en el camino.
? No así la segunda tipología, la del buen amigo , a quien le define su FIDELIDAD por su permanencia a nuestro lado, pase lo que pase.
? Escribe San Agustín: “Ninguna amistad es fiel, si no lo es en Cristo. Sólo en Él puede la amistad ser feliz y eterna” . Y esto es así, porque de nosotros mismos no brota la pura gratuidad, sino que nuestra querencia viene mezclada con un amor pasional, egoísta y sólo con Jesús este amor egoísta puede ser transformado en agapê , que es amor de benevolencia que quiere el bien del otro. Dice San Pablo: El amor no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta (1 Co 13, 5-7)
¡Padre, ayúdanos a ser amigos en el AMIGO!
SANTORAL ROMANO
Ss. Policarpo ob. y m.; Celso, Félix, Ordoño obs.; Primiano, Florencio cfs.; Lázaro,
Antonio mjs.; Romana, Milurga, Marta vs.; Sereno (Sireno) m. y m.; bta. Rafaela Ibarra fdra.