Os aseguro que el que no acepte el Reino de Dios como un niño, no entrará en él”. Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos (Mc 10, 13-16).
? ¡Qué fácil nos resulta excluir del grupo, a quienes pensamos que no son de los nuestros o simplemente no nos gustan. ¿Quiénes fueron los que presentaron obstáculos, para que los niños se acercasen a Jesús? No fue gente ajena al Maestro, sino que fueron sus propios discípulos. Entonces, ¿por qué esta actitud?... Dice Jean Lafrance: “Si las virtudes se comunican en germen al cristiano, es prematuro querer enseguida los frutos. Hay que aceptar que haya tensiones en el crecimiento humano y espiritual siempre que se vele para no aceptar jamás una fijación en un estado intermedio”.
? Somos seres en desarrollo, llamados a santificarnos al ritmo de nuestro crecimiento humano y en este proceso lo que sí que cabe y es necesario, es el total rechazo a todo lo que suponga exclusión por nuestra parte hacia los otros. En nuestra sociedad la exclusión es moneda acuñada y hasta cierto punto asimilada y aceptada, y aunque ciertos sectores de la población se enfadan, lo que sí que es cierto, es que seguimos excluyendo a ciertas personas de distinto nivel al nuestro o de distinto orden. Siguen existiendo “jerarquías” de clases en base al nivel económico, cultural, raza, sexo, religión...
? Desde que el Hijo de Dios se hizo hombre, “no hay esclavo o libre, sino que Cristo es todo y en todos” (Col 3,11). Todos los hombres somos iguales y nuestra dignidad nos la confiere nuestra filiación divina, por eso es ridículo y penoso el seguir insistiendo en relaciones diseñadas con forma triangular (distintas clases) y no entrar en la dinámica de la plena comunión que nos ha regalado Cristo, común-unión que se da en base a unas relaciones circulares, todos sentados en torno a la misma mesa, siendo el mismo Jesús: Anfitrión, Camarero y Comida. Para Jesús no hay hermanos de 1ª, 2ª o de 3ª, como si se tratara de billetes de tren.
¡Señor, dame la sencillez e inocencia de un niño!
SANTORAL ROMANO
Ss. Pretextato, Letardo, Modesto obs.; Sergio, Montano, Lucio, Julián, Victorico, Flaviano,
Prímolo, Domiciano y Primitiva ms.; Baldomero cf; Edilberto rey; Bto. Constancio, o.p.