? A las personas, por lo general, nos resulta bastante difícil acoger y creer en la GRATUIDAD. Con frecuencia pensamos que detrás de un gesto gratuito hay “gato encerrado”. Y decimos: “Si éste me da algo, será para pedirme algo”.
? Podría ocurrir que esta misma reflexión la proyectemos hacia Dios, con lo cual, lo convertimos en una especie de tendero que nos “da” una mercancía a cambio de que le paguemos su importe. Con Dios no hay portes, importes, pagarés, ni letras de cambio: “Por la gracia de Dios soy lo que soy” ¡Ya véis!, el que antes había perseguido a la Iglesia, recibe la vocación de apóstol, predicador de la Buena Noticia.
? Se ha escrito: “La verdadera paternidad/maternidad, la del espíritu, no se busca, ni se impone: se ofrece y se da libremente, haciendo gratuitamente los adelantos y los gastos de esa vida que va a engendrarse. Sin pensar en el triunfo, si se logra; sin amargura por el fracaso. No mira más que al otro, a su felicidad y a su dignidad” (E. Leclerc)
? Así es Nuestro Dios. El Dios PADRE que nos ha sido revelado por Jesús y que por boca del profeta Jeremías nos dice: Se asustarán y estremecerán de tanta bondad y de tanta paz como voy a concederle (Jr 33,9).
Señor, que en nuestro cada “hoy”,
seamos un canto de bendición por el don de la vida.
Que tu Luz nos enseñe a discernir, para no abaratar lo que GRATUITAMENTE nos das.
SANTORAL ROMANO
Ss. Andrés Corsino y Fileas, Remberto, Filo, Gilberto, Aventino, obs.; Dióscoro y Teodoro,
Filoromo, Eutiquio, Aquilino, Gémino, Gelasio, Magno, Donato, Isidoro, José de Leonisa,
Verónica, cfs.; Juan Brito m.; Juana de Valois reina.