Menú Cinco Minutos
con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"
JULIO 2007
L M X J V S D
1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

 

Por Federico Maicas Lloréns y Mª Teresa Fernández Baviera
Profesores. Seglares Dominicos.

DÍA 18

“El discípulo: vengo a ofrecerte mis servicios. El maestro: Si renuncias a tu “YO”, el servicio brotará automáticamente” (A. de Mello, en “El canto del pájaro”).

 

Ayudar, colaborar, enseñar, participar, escuchar al otro... La verdad, lo he hecho muchas veces. Soy, creo, una persona equilibrada, sensata, democrática, para nada discriminadora y, además, soy cristiana. ¿Cómo no voy a estar disponible siempre que pueda, aunque me cueste un esfuerzo?... No encuentro especial satisfacción en obrar así, pero lo hago “porque hay que hacerlo”..., es mi obligación, es un deber que acepto mansamente, incluso, convencida.

Siempre que pueda, claro, porque si tengo otra cosa más importante que hacer, pues no me voy a partir, tendré entonces que priorizar, unas cosas son más importantes que otras. Y además, creo que es muy loable por parte del otro, al que ayudo, enseño o escucho, con el que colaboro o participo, que en algún momento se muestre agradecido, un poco (no mucho) adulador, que con algún detalle (tampoco hace falta que sea ostentoso) reconozca mi esfuerzo. Es que así me animará a seguir adelante.

¿Y si no lo hace?... ¡Qué desagradecido!... Mi autoestima por los suelos. No me siento motivado. ¡Mejor dejarlo, que tonto no soy! ¿Trabajar para otro, y que te lo pague así?. Además, “Dios dijo hermanos, no primos”. A ése ya, ni agua. Seguro que hay por ahí gente más agradecida, que me necesite más.

¿Entonces, por qué lo hago realmente?... Nuevamente, dímelo Tú, Señor.

 

SANTORAL ROMANO

Ss. Federico, Arnulfo, Bruno, Filastrio, Materno, Rufilo ob.; Emiliano, Anub, Jacinto, Justa, Gundena, Rufina, Marina ms.; Arnoldo, Berta, Fintán, Mimborino cfs.; Pambón anac.; Sinforosa y sus 7 hijos ms.