| Es algo más hondo y más hermoso: siento el cariño de su presencia. Ellos están conmigo.
¡Cuántas cosas me dieron!... ¡Cuántas cosas me enseñaron!... ¿ Fui un buen alumno?...
No puedo dejar de pensar: ¿y yo, qué les di?... ¿Supe estar a su lado cuando me necesitaban?... ¿Respondí a sus llamadas aunque fueran sin voz?... ¿Cuántos detalles tuve con ellos que les hicieran felices?... ¿Cuántas sonrisas les di?... ¿Cuántos abrazos, cuántas caricias?... ¿Cuántas veces les tendí la mano?... ¿Cuántas veces fui su colaboradora fiel aunque ellos no me pidiesen nada?...
¿Supe, acaso, hacerles llegar mi afecto?... ¿decirles “te quiero”?... ¿Acaso supe llorar con ellos, entristecerme con su tristeza o alegrarme con su alegría?... ¿Los visité en su lecho de dolor tantas veces como me necesitaban?... ¿Estuve tan disponible para ellos como ellos para mí?... ¿Supe hacerles esa llamada a tiempo?... ¿Supe leer en sus ojos?...
“ Si quieres hacer feliz a alguien que quieres mucho,
díselo hoy, sé bueno... En vida, hermano, en vida.
Si deseas dar una flor, no esperes, a que se mueran,
mándala hoy con amor... En vida, hermano, en vida.
Si deseas decir “te quiero” a la gente de tu casa,
y al amigo cerca o lejos... En vida, hermano, en vida.
No esperes a que se muera la gente para quererla
y hacerle sentir tu afecto... En vida, hermano, en vida.
Tú serás mucho más feliz, si aprendes a hacer felices
a todos los que conozcas... En vida, hermano, en vida.
Nunca visites panteones, ni llenes tumbas de flores,
llena de amor corazones... En vida, hermano, en vida.
(A. Rabate)
SANTORAL ROMANO
Ss. Marta; Constantino I ptca.; Bite, Eufrasia, Hilaria, Faustino, Guillermo; Olav rey; Serafina v.; Simplicio, Faustino, Beatriz, Benjamín, Calínico, Lucíla, Flora, Eugenio, Sabina, Serapia, Serafina ms.; Lupo (Lope) ob. |