REFLEXIÓN
El Señor nos recuerda hoy que no hemos de ser legalistas en nuestras manifestaciones religiosas. Quiere que nuestra religión no consista en cumplir por cumplir, sino que brote del corazón y se traduzca en la vida. La religión hay que vivirla en plenitud, comprometiendo toda nuestra persona, por encima de cualquier apariencia. Si amamos a todos y les ayudamos a vivir en justicia, paz y armonía cumpliremos de verdad el mensaje único que nos dio Jesús, cuando dijo: «Amaos unos a otros, como yo os he amado. En esto conocerán que sois discípulos míos». Nuestra meta y objetivo ha de ser amar y gastar la vida, con amor, en favor de nuestros hermanos.
ORACIÓN
Señor, que el único móvil de mi vida sea amar
y compartir lo que tengo con los demás,
no limitándome a aparentar lo que no soy,
mediante el cumplimiento material de la ley.
SANTORAL ROMANO
Ss. Metodio, Eterio, Quinciano, Gerásimo cfs.; Valerio, Rufino ms.; Marciano, Fortunato, Gervoldo obs.; Anastasio pb.; Digna v.; Ricardo ab.; Eliseo profeta.