REFLEXIÓN
Hay personas que, para convencer mejor, juran y perjuran una y otra vez, aseverando que es verdad lo que afirman, cuando a veces están equivocados o, lo que es peor, quieren engañar mejor mediante el juramento. Según Jesús, una de las principales normas de vida que debe regir los comportamientos humanos es el de la verdad y sinceridad. Por eso, completando el precepto dado a los antiguos, Él prefiere que no se jure en modo alguno. La Nueva Noticia que trajo a este mundo, su Evangelio, se cifra en la Verdad absoluta, la de Dios. De hecho Jesús no juró nunca, y se presentó como el Camino, la Verdad y la Vida. Las personas que quieran seguirle e imitarle bastará que con verdad y sinceridad digan: ¡sí! o ¡no!
ORACIÓN
Señor, dame valor para actuar siempre con sinceridad y verdad,
sin caer en las apariencias y en los engaños
que predominan en nuestro mundo.
SANTORAL ROMANO
Ss. Gregorio Barbarigo, Antidio, Imerio, Gundulfo obs.; Basilio, Inocencio, Félix, Peregrino, Hermias, Ismael, Nicandro, Marciano, Montano, Valeriana ms.; Isauro dc.; Avito ab.; Hipacio, Rainiero cfs.; Julián mjs.; Besarión anac.; Emilia.