Menú Cinco Minutos
con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"
JUNIO 2005
L M X J V S D
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30      

Por Sebastián García Gálvez
Oraciones de un seglar

DÍA 22

PALABRA DE DIOS

Dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recéis, no uséis muchas palabras como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. Vosotros rezad así: “Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno”. Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre os perdonará» (Mateo 6, 7-15).

 

REFLEXIÓN

Con esta oración Jesús quiere significarnos que nadie ha de sentirse sólo y desamparado: nunca está solo. Dios está siempre pendiente de él. Dios sabe a diario de sus ilusiones, de sus problemas y de sus tropiezos. Dios está continuamente atento a sus éxitos y fracasos. Dios no se desentiende jamás de nuestra historia. Por eso Jesús nos enseñó esta oración para inculcarnos que Dios es nuestro Padre, y que nosotros debemos sentirnos en verdad hijos suyos.

El Padrenuestro es la oración por excelencia, con la que el Señor nos enseñó a dirigirnos a Dios-Padre, abandonándonos en sus manos. Cuando, ante las situaciones negativas y dolorosas, somos capaces de decirle: «Padre, hágase tu voluntad», en ese momento manifestamos que confiamos ciegamente en él, aunque nuestra mente no entienda lo que nos sucede. Y cuando le pedimos perdón por nuestras culpas, el mal cometido se transforma en bien, y llegamos a conocer mejor a Dios, porque experimentamos que su misericordia no tiene límites. El perdón crea así un nuevo vínculo entre Dios y nosotros.

 

ORACIÓN

¡Señor, enséñanos a orar!

 

SANTORAL ROMANO

Ss. Paulino de Nola, Adán, Nicetas, Liberto obs.; Juan Fisher card.; Tomás Moro, Pompiano, Galación, Heraclio, Saturnino, Albano, Flavio, Clemente ms.; Inocencio V p.; Consorcia v.; Lamberto ab.; Arón erm.; Domiciano mj.