REFLEXIÓN
El Señor ordenó a sus discípulos ir por el mundo comunicando la Buena Noticia a los hombres. Y al darles ese encargo, nos mandó a todos sus seguidores hacer lo mismo: anunciar por doquier su mensaje de salvación. Mas, no sólo de palabra, sino con la vida. Mediante ella seremos portadores y mensajeros de la salvación allí adonde vayamos y trabajemos. Con nuestra actitud de vida sembraremos la justicia, la paz, la ternura, el amor y la humanidad del Hombre-Dios, mientras convivió con nosotros. Así, con nuestra conducta, daremos fe de que Jesús sigue viviendo hoy y ahora en el mundo. Si nosotros somos capaces de irradiar y contagiar el Amor de Dios a todos los hombres, veremos cómo las cosas cambian y, aunque sea en pequeñas dosis, el mundo se irá mejorando por la acción del Espíritu.
ORACIÓN
Señor, ayúdanos a pasar por la tierra haciendo el bien, como Tú,
siendo conscientes de que la vida que nos has dado
está hecha para compartirla y gastarla en favor de los demás.
SANTORAL ROMANO
Ss. Francisco Caracciolo fd.; Quirino, Clateo, Metrófanes, Optato, Alejandro obs.; Pedro de Verona, Rútilo, Alonio, Croidano, Medano, Dagano, Sofía, Saturnina ms.; Rut matrona bíblica.