Menú Cinco Minutos
con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"

MARZO 2007

L M X J V S D
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Por Roberto Ortuño Soriano, o.p.

DÍA 15

¡La Religión de los milagros!

Dios ha realizado muchos milagros a lo largo de la historia, y los sigue haciendo en nuestros días. Son muchos los sucesos beneficiosos para el hombre, que no tienen una explicación racional. Son muchas las situaciones humanas que, sin una intervención del poder divino, serían incomprensibles.


Dios, el omnipotente y la suma bondad, desea el bien y la plenitud de vida para todos. San Pablo afirmará: “Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”.

Pero ha habido, y siguen habiendo, personas, que se dicen religiosas, y que fundamentan su religiosidad en los milagros. Solicitan a Dios milagros a toda hora, y no saben reconocer lo que Dios hace en favor suyo en la vida ordinaria. El don de la vida, que disfrutamos, es un milagro de Dios; los dones que nos ofrece la naturaleza diariamente, enriqueciendo al hombre con la luz, el aire, el sol, las plantas, las flores, los árboles y los animales son un milagro de Dios. La inteligencia que nos permite conocer las cosas; el corazón que nos impulsa a amar y entablar amistades; y todos los sentidos que nos facilitan poder trabajar y desarrollarnos como personas son un milagro de Dios. Mas no sabemos, con frecuencia, reconocerlo y agradecerlo.

Si no somos capaces de vislumbrar estos milagros cotidianos de Dios, tampoco nuestros ojos y nuestra mente serán capaces de percibir las intervenciones y actuaciones extraordinarias del Omnipotente.

 

¡Señor, no quiero más milagros!

¡Sólo te pido que me enseñes a descubrir

los que en silencio realizas!

 

SANTORAL ROMANO

Ss. Raimundo de Fitero, Sisebuto, abds.; Adyuto, Probo obs.; Longinos, Aristóbulo, Menigno, Nicandro, Matrona, Madrona, Leocricia ms.; Zacarías p.; Clemente Ma. Hofbauer, Especioso mj.; Luisa de Marillac fdra...