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con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"

 

MAYO 2005
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Por la Comunidad de Frailes Predicadores
Teologado de Valencia

DÍA 13

“Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros” (Jn 13, 32s).

REFLEXIÓN

Nada hay tan humano y cristiano como el amor. Pero, claro, no se trata de un amor banal o de programa “rosa” de televisión.

El otro día conversaba con un joven cristiano que me explicaba sus preocupaciones con respecto a las relaciones que mantenía con su novia. Estaba enamoradísimo, pero había dos cosas que no acababa de entender y que le ponían muy nervioso. Él, en la relación, se sentía muy dependiente de su novia. Y eso le sublevaba porque tenía la sensación de que perdía su libertad, su autonomía. Además, su novia, más madura en la fe, le explicaba que para ella Dios lo era todo y él (su novio) un “plus”, un “regalo” maravilloso. Tal explicación, unida a la dependencia aludida, desorientaba más a nuestro joven amante que, finalmente, razonaba del siguiente modo: “¿Cómo es posible que entre nosotros se dé una asimetría tan grande en la relación? Ella para mí lo es todo y yo para ella ¡sólo soy un regalo innecesario!”.

Con esa amarga sensación, el joven me pedía que le ayudara a entender lo que le decía su novia y, sobre todo, a poder tener una vivencia de fe más madura.

La verdad es que lo único que intenté que entendiera mi interlocutor es que, a lo mejor, entre él y su novia no había una distancia tan grande. Concretamente le razoné que si el amor sincero es la señal que manifiesta una experiencia real del Dios de Jesús, el amor que ambos compartían era una vivencia auténtica de Dios. Una vivencia necesaria y gratuita al mismo tiempo. Y eso porque nada es tan necesario en nuestra existencia como el amor (Dios) para llegar a ser nosotros mismos (para realizarnos) y, simultáneamente, nada tan gratuito como el inesperado amor del otro (Dios) que, sin que sepamos bien el porqué, ilumina nuestros días.

 

ORACIÓN 

Señor, hazme entender y vivir el Amor que tú nos tienes y el Amor con que debo amar a los demás.

 

SANTORAL ROMANO

Ntra. Sra. del Rosario de Fátima; Ss. Juan Silenciero, Andrés Huberto Fournet, Pedro Regalado, Mucio, Sergio, Valeriano cfs.; Onésimo, Natalio, Flavio, Servacio, Marcelino obs.; Gliceria, Agripa, Dominga, Argéntea, Eutimio, Juan ms.; Pedro Nolasco fd.