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con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"

 

MAYO 2005
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Por la Comunidad de Frailes Predicadores
Teologado de Valencia

DÍA 14

“Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor mas grande que el que entrega la vida por sus amigos. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure”
(Jn 15,9-17).

REFLEXIÓN

Hoy celebra la Iglesia Católica la fiesta de San Matías. Como se nos relata en Los hechos de los Apóstoles, Matías fue elegido por los Doce para ocupar el lugar que había dejado Judas, es un claro ejemplo de elección para la misión que Jesús encargó a los discípulos. La misión de Jesús tiene su fundamento en el amor. Y el amor es el elemento central de la comunidad. Donde no hay amor mutuo, no existe la misión de Jesús. La comunidad apostólica expresa esa confianza y amor en el que vive y, movida por el Espíritu Santo, elige a Matías como apóstol.

Dios solo se hace presente y activo donde existe un amor como el de Jesús. El mandamiento del amor es lo que da sentido y constituye a la comunidad. Amaos, y amaos hasta el extremo, llegando incluso a dar la vida por el otros.

Éste es el gran y único mandamiento que nos da Jesús. A esto reduce Jesús toda su enseñanza. Ésta es la lógica y la dinámica de la vida cristiana, dejar de dar vueltas en torno a nuestras vidas y preocupaciones, para salir hacia fuera y ofrecernos a todos nuestros hermanos. ¿Cuántos problemas podrían evitarse de ser siempre así? Y sabemos muy bien que cuando la dinámica de nuestra vida va en esta línea las cosas funcionan mejor. Mejor dicho, las cosas funcionan.

Pero lo cierto es que una cosa tan simple, no nos resulta nada fácil de llevar a la práctica. Sabemos muy bien que una migaja de amor puede cambiar el rumbo de nuestras vidas y el sentido de otras vidas, pero nos cuesta dar tan siquiera esa parte de nosotros.

Nos sabemos amados, infinitamente amados. Por tanto estamos preparados para dar amor, mucho amor. ¿Por qué entonces nos resistimos a darlo?...

 

ORACIÓN 

Padre bueno, que eres todo amor, danos un corazón puro para amar siempre, como tú nos has amado a nosotros.

 

SANTORAL ROMANO

Ss. Matías ap.; Isaac, Víctor, Estefanía, Félix, Cecilio, Poncio, Isidoro, Justa, Justina, Enedina ms.; Bonifacio, Claudio, Pacomio el joven, Pomponio ob.; Miguel Garicoits fd.