|
DÍA 2
Dijo Jesús a la gente: “Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día” (Jn 6,35-40).
|
REFLEXIÓN
“ ...no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Ésta es la voluntad del que me ha enviado... Ésta es la voluntad de mi Padre...”
Con estas palabras, queda claro que no se trata de algo personal de Jesús; su actuación es voluntad del Padre. Esta fidelidad al Padre, como opción personal, configura la unión entre Padre e Hijo, y por tanto, también configura la unión entre nosotros y el Padre a través de Jesús como modelo; pues: “ El que viene a mí nunca pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed”; “Todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré el último día”.
En un mundo en el que priman las prisas, y en el que el YO es el centro de toda actividad, Jesús nos invita a recapacitar sobre nuestra opción personal. Las palabras de hoy nos interpelan de forma clara: ¿Cómo es mi opción?; ¿cómo es mi proyecto?, ¿Se trata de un proyecto compartido con el Padre, y por tanto, fiel a su voluntad y a las necesidades de los demás?... ¿Se trata de un proyecto dador de vida?.
ORACIÓN
Señor, enséñanos a ser capaces de entregar libremente nuestras manos y pies, para que así, conozcamos, al fin, el sabor de la vida y la liberación.
SANTORAL ROMANO
Fiesta de María Reparadora; Ss. Atanasio ob. y dr.; Félix, Flaminia, Saturnino, Germán, Celestino, Exuperio, Ciriaco, Teódulo, Florencio, Eugenio, Longinos, Zoe ms.; Antonino Pierozzi cf. y Daniel mj.
|