Menú Cinco Minutos
con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"

 

MAYO 2005
L M X J V S D
1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

 

Por la Comunidad de Frailes Predicadores
Teologado de Valencia

DÍA 31

“María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel”
(Lc 1, 39).

REFLEXIÓN

El pasado y el futuro encontrados en un mismo punto: la montaña. Dios manifestado en el saludo de dos mujeres, unión de fuerzas en la eternidad de la vida. La esperanza del pasado ve la nueva luz en el seno de María. La promesa está cumplida y así lo manifiesta María, la Iglesia, la Asamblea de los hijos de Dios que hacen carne la Palabra, que manifiestan en sus obras el Amor de Dios Padre.

Todo está cumplido. Ya no hay espera. Dios está con nosotros. El viejo Israel, representado en la figura de la anciana Isabel, el Israel estéril, tiene su última misión: ser padre y madre del profeta encargado de señalar al Cordero de Dios. Ya está aquí entre nosotros. La antigua Ley ha de desplomarse ante los pies de Jesucristo. El invierno de un pueblo oscurecido, enfriado por el sometimiento religioso, ha terminado con el nacimiento de la Primavera, con la Encarnación del Hijo de Dios. Él es el fruto del Amor, el testimonio definitivo de la bondad de nuestro Padre.

El futuro se transforma en un presente continuo. Con Jesucristo encarnado en el vientre, en las entrañas de María, ya no hay que esperar más sino que hay que ponerse a realizar su misión: la salvación/sanación de la humanidad. María, la nueva Eva, la Iglesia de Jesucristo, renovada en su interior, es la elegida para que la Palabra se haga hecho, para que la promesa se cumpla, para que el Amor se haga presente y que no se convierta en una mera teoría. En la limpieza de su ser, en su corazón sincero y en su espíritu de humildad es donde se realizará la Salvación.

En el día de hoy, día continuo de Salvación que comenzó hace más de dos mil años, Jesucristo sigue acercándose a través de los que guardan en su interior su Palabra, a todos los excluidos, a todos los que aún no lo han conocido. La Iglesia debe acercarse, como María, a todos los que no conocen a Jesucristo con un talante acogedor y acompañante, no desde la superioridad y prepotencia. María es el símbolo de humildad y la Iglesia debe continuar siendo así, receptiva y comprensiva con el prójimo.

 

ORACIÓN 

Que tus hijos Señor, sepan encontrar en la Iglesia el núcleo de tu proyecto y de tu obra. Que sea recinto de humildad y acogida, de liberación y sanación.

 

SANTORAL ROMANO

La Visitación de la Virgen María; Ss. Petronila v.; Cancio, Canciano, Cancionila, Crescenciano, Hermias ms.; Pascasio, Gertrudis, Vidal, Gala, Alejandro cfs.; Silvio ob.; Teodoro mj.