Texto antológico
"Finalmente, por si fuese necesario, quisiéramos recalcar que la finalidad última del culto a la bienaventurada Virgen María es glorificar a Dios y empeñar a los cristianos en una vida absolutamente conforme a su voluntad. Los hijos de la Iglesia, en efecto, cuando, uniendo sus voces a la voz de la mujer anónima del evangelio, glorifican a la Madre de Jesús, exclamando, vueltos hacia él: 'Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron' (Lc 11,27), se verán inducidos a considerar la grave respuesta del divino Maestro: 'Dichosos más bien los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen' (Lc 11,28). Esta misma respuesta, si es una viva alabanza para la Virgen, como interpretaron algunos Santos Padres y como lo ha confirmado el Concilio Vaticano II, suena también para nosotros como una admonición a vivir según los mandamientos de Dios y es como un eco de otras llamadas del divino Maestro: 'No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos' (Mt 7,2 1) y 'Vosotros sois amigos míos si hacéis cuanto os mando' (Jn 15,14)". (Pablo VI, Marialis cultus )
Reflexión
En la exhortación apostólica sobre el culto a María, el papa Pablo VI nos exhorta a seguir en la devoción mariana, pero siempre sin olvidar su finalidad última: "Glorificar a Dios y empeñar a los cristianos en una vida absolutamente conforme a su voluntad".
La devoción a María nunca podrá ser tomada como una pieza aparte, autónoma, dislocada dentro de la espiritualidad cristiana. Estará orientada, como todo lo demás, hacia la gloria de Dios, que se expresa en el cumplimiento de su voluntad, manifestada en Jesús: el anuncio y la construcción del reino de Dios.
Cabe resaltar en cualquier caso el carácter de vehículo hacia Jesús que tiene la devoción mariana. Ya ella se había anticipado a señalárnoslo en el evangelio: "Haced lo que él os diga"...
Examen
- ¿Vivimos nuestra devoción mariana como algo autónomo, independizado del conjunto de nuestra fe cristiana?
- ¿Qué aspectos no nos llevan a Jesucristo?
- ¿Nos compromete a su seguimiento?
- ¿Somos de los que dicen "Señor, Señor" sin hacer la voluntad del Padre, o "María, María" sin seguir a Jesús?
Conversión
- Revisar la propia vida y tomar después decisiones para poner en práctica aquel consejo de María: "Haced lo que él os diga".
- Encarnar la devoción mariana de nuestra comunidad cristiana en la vida real, en las preocupaciones diarias por el mejoramiento del mundo, en el discernimiento comunitario por encontrar la, voluntad de Dios.
Invocación: Madre de Jesús, fiel discípula suya..., ayúdanos a hacer lo que él nos dice.
Oración
Dios, Padre nuestro, que quieres que nuestra mejor alabanza hacia ti sea nuestro empeño personal y comunitario por hacer realidad tu voluntad, expresada en Jesús, ¡el Reino!, haz que, movidos por el ejemplo de María, "hagamos lo que él dijo e hizo".
SANTORAL ROMANO
La Fiesta de Todos los Santos; Ss. Juan, Audomaro, Austremonio, Vigor, Marcelo, Licinio obs.; Diego pb.; Cesáreo, Sabas, Dacio, Benigno, Cirenia, Juliana ms.; Severino monje.