Texto antológico
"Después de haber ofrecido estas directrices, ordenadas a favorecer el desarrollo armónico del culto a la madre del Señor, creemos oportuno llamar la atención sobre algunas actitudes cultuales erróneas. El Concilio Vaticano II ha denunciado ya de manera autorizada, sea la exageración de contenidos o de formas que llegan a falsear la doctrina, sea la estrechez de mente que oscurece la figura y la misión de María; ha denunciado también algunas devociones cultuales: la vana credulidad que sustituye el empeño serio con la fácil aplicación a prácticas externas solamente; el estéril y pasajero movimiento del sentimiento, tan ajeno al estilo del evangelio, que exige obras perseverantes y activas. Nos renovamos esta deploración: no están en armonía con la fe católica y, por consiguiente, no deben subsistir en el culto católico. La defensa vigilante contra estos errores y desviaciones hará más vigoroso y genuino el culto a la Virgen: sólido en su fundamento, por lo cual el estudio de las fuentes reveladas y la atención a los documentos del Magisterio prevalecerán sobre la desmedida búsqueda de novedades o de hechos extraordinarios; objetivo en el encuadramiento histórico, por lo cual deberá ser eliminado todo aquello que es manifiestamente legendario o falso; adaptado al contenido doctrinal, de ahí la necesidad de evitar presentaciones unilaterales de la figura de María que, insistiendo excesivamente sobre un elemento, comprometen el conjunto de la imagen evangélica; límpido en sus motivaciones, por lo cual se tendrá cuidadosamente lejos del santuario todo mezquino interés". (Pablo VI, Marialis cultus )
Reflexión
La crisis de la renovación del Concilio Vaticano II, provocada por el Espíritu Santo en la Iglesia, ha afectado a todo. También al culto mariano. No es precisamente secundar al Espíritu pensar que las cosas deban seguir igual que hace treinta años, o rechazar todo intento de renovación. El mismo Pablo VI en su exhortación apostólica sobre el culto a María (Marialis cultus), enumera fallos y desviaciones que hay que corregir: actitudes cultuales erróneas, exageración de contenidos y de formas, falseamiento de la doctrina, estrechez de mente, vana credulidad, sentimentalismo, cosas manifiestamente legendarias o falsas...
No podemos cerrar los ojos. Es una llamada de la Iglesia. La fidelidad a la Iglesia incluye hoy día una actitud de querer seguir creciendo en la expresión religiosa de nuestra devoción mariana.
Examen
- ¿Somos de los inmovilistas que piensan que nada ha cambiado en la Iglesia?
- ¿Hemos hecho un verdadero esfuerzo de renovación?
- ¿Dificultamos esa renovación con nuestras críticas, rechazos o escándalos?
- ¿Qué defectos o fallos de los señalados por Pablo VI tiene nuestra devoción mariana?
Conversión
- Apoyar en nuestra comunidad cristiana la renovación del culto mariano con un espíritu de fidelidad creadora.
- Revisar nuestra piedad mariana personal.
Invocación: Madre de la Iglesia...,ayúdanos a ser seguidores fieles de Jesús.
Oración
Oh Dios, que nos has dado en María un ejemplo acabado de discípula fiel de Jesús, haz que no empañemos su imagen evangélica ni nos apartemos nunca de la verdad del evangelio.
SANTORAL ROMANO
Conmemoración de los Fieles Difuntos; Ss. Victorino, Teódoto, Vigor, Jorge obs.; Amigo, Macara, Eustoquio, Domnino, justo, Romualdo cfs.; Acíndino, Carterio, Estiriaco, Eudoxio, Agapio ms.; Daría Bochana vda.; Marciano, Erminio erms.; Agauno abad.