Texto antológico
"Asimismo, hemos de ser mucho más cuidadosos en la utilización que hagamos, a este respecto, de las analogías humanas, si es que queremos seguir siendo plenamente conscientes de la función específicamente mariana que la madre de Dios desempeña en el orden cristiano de la redención. Un ejemplo de esto es la idea de la llamada 'Escuela Francesa' de que María está calmando sin cesar la justicia de Dios -y la justicia de Cristo-, y de que en el último instante es capaz de sujetar el brazo de Cristo que se levanta para descargar el castigo. Esta imagen, indudablemente, desempeñó un papel importante en el caso de los visionarios de La Salette. Y no podemos negar que e una manera muy impresionante de ilustrar la intervención de María por medio del poder de súplica. Pero, indudablemente, no promueve u verdadero aprecio de la genuina función salvífica de Cristo. La misericordia de María se deriva enteramente, tiene su función en la compasión del mismo Cristo, el Dios-hombre, el cual había mostrado superabundancia de compasión hacia María, como primicias que ella era de la redención. María despliega en su persona el aspecto maternal de esta divina misericordia de Dios Pero nunca estará permitido considerar la intervención maternal de María como una especie de contrapeso de la justicia divina de Cristo, aunque la intervención mariana sea realmente eficaz". (Edward Schillebeeckx)
Reflexión
Ha habido una visión mariológica que, inconscientemente, ha desarrollado una imagen de María como una especie de correlato femenino de la divinidad. Ha querido poner en Dios las cualidades pretendidamente masculinas, como el poder la creación, la ley, la fuerza legisladora, el poder judicial, el poder sancionador y castigador implacable... Y, por otra parte, ha imaginado concentradas en María las cualidades de la bondad, el perdón, la misericordia...
Fruto de todo ello es una imagen mítica de María deteniendo en el cielo el brazo de la cólera de Dios...
Esto es sencillamente falso, inaceptable en una visión cristiana realmente concorde con el evangelio. Es un flaco servicio a la piedad mariana. Hay que superarlo.
Pero todavía nos quedan vestigios de esta mentalidad cuando atribuimos a ciertas prácticas de piedad una eficacia automática de salvación eterna desconectada enteramente del evangelio, cuando no tenemos nuestra visión cristiana enteramente centrada en el Padre de nuestro Señor Jesucristo, cuando no centramos toda nuestra práctica en la lucha por la causa de Jesús tal como aparece en el evangelio.
Examen
- ¿Hay en nuestra piedad mariana algo desenfocado?
- ¿Qué cosas, ideas o prácticas, que en otro tiempo tuvimos, debemos dar ya por superadas?
- ¿Qué hacemos por recuperar a aquellas personas que abandonaron la fe escandalizadas ante prácticas cristianas alejadas del evangelio?
Conversión
- Situar a María en nuestra espiritualidad dentro de un marco enteramente centrad en el evangelio.
- Desterrar toda idea negativa sobre Dios que pudiera filtrarse en la devoción mariana.
- Dar testimonio de un cristianismo enteramente evangélico ante aquellos que tienen la idea de religión como superstición, mitificaciones, prácticas ritualistas...
Invocación: María, hija del Padre..., llévanos siempre por Jesús hacia el Padre.
Oración
Dios, Padre nuestro, fuente y origen de todo don y de toda bondad, haz que nunca dudemos de tu amor de Padre, que supera toda capacidad humana de comprensión.
SANTORAL ROMANO
Ss. Martín de Porres, Cuarto, Silvia cfs.; Huberto ; Engracia y Mártires de Zaragoza; Malaquías, Domnino, Pirmino obs.; Valentías pb.; Hilario dc.; Germán, Teófilo, Cirilo, Mariano, Cesáreo, Vidal ms.