Menú Cinco Minutos
con Dios
LA PALABRA DE DIOS ES
"ESPÍRITU Y VIDA"

NOVIEMBRE 2005

L M X J V S D
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30

Por Por José María Vigil

DÍA 30

MARIA EN LA ALEGRIA ETERNA

Palabra de Dios

Sof 3, 14-18: Lanza gritos de gozo. No temerás ya ningún mal.
Lc 1, 39-45: Dichosa tú, que has creído.
Ap 21, 1-5: Cielos nuevos y tierra nueva.

Texto antológico

"Así como Cristo realiza su resurrección en medio de nosotros por su presencia poderosa y eficaz en la vida del mundo, otro tanto podemos decir de la gloria de María y su 'asunción a los cielos'. Ello quiere decir que está más presente en el mundo que ninguna otra mujer. En Cleopatra se piensa a lo sumo; a María se le invoca. Es la mujer que está más presente y cercana de nosotros. No debemos imaginar lejos de nosotros a Cristo resucitado y a María asunta en el cielo, al nuevo Adán y a la nueva Eva de la humanidad, como si el cielo fuera un inmenso salón por el que flotan almas innúmeras y sólo dos puestos están ocupados físicamente. No; nada de esto podemos ni debemos imaginar con categorías de tiempo y de espacio. Aquí, sobre la tierra, podemos sentir la presencia de Cristo y de María si llevamos una vida conforme al espíritu de Cristo y nos dirigimos a ellos en nuestra oración". ( Nuevo Catecismo para Adultos )

 

Reflexión

La asunción de María no es una carrera espacial, no es una traslación física, porque el cielo no es un lugar, sino un estado. Ir al cielo no es emprender un viaje sideral.

Hemos de reconocer que muchos cristianos, en su representación imaginativa del futuro escatológico, todavía están demasiado pendientes de representaciones plásticas muy deficientes, provenientes de nuestra primera educación cristiana, en nuestra infancia. Son representaciones que dejan mucho que desear, a las que muchos cristianos se adhieren vergonzantemente. No se atreverían a expresarías porque les parece un mundo de representaciones infantiles. En ese sentido, son un obstáculo para la fe, incluso piedra de escándalo para personas cultas y críticas.

Los muertos no se nos van, sino que se nos vienen adentro del todo. Se instalan definitivamente en Dios. El cielo es Dios. Y esa resurrección ya no tiene reloj ni calendario. Los muertos no están esperando. Y en María todo ello ha tenido que darse de un modo eminente. Es lo que significa su asunción. En cualquier caso, hay que esforzarse por comprenderlo.

 

Examen

  • ¿Qué pensamos del cielo? ¿Cómo lo "imaginamos"?
  • ¿Sabemos dar razón de nuestra esperanza en la vida eterna? ¿Podemos hacerlo con expresiones y formulaciones aceptables?
  • ¿Cuánto hemos leído o estudiado -en grupo o individualmente- sobre el cielo después de nuestra primera formación religiosa en la infancia?
  • ¿Tenemos verdadera esperanza en la vida eterna?

 

Conversión

  • Tomar medidas para reformular los temas de los novísimos (muerte, juicio, infierno, cielo y purgatorio) y poderlos creer y expresar sin dificultades especiales.
  • Sentir verdaderamente la vida eterna, el reino de Dios, como objeto de nuestra esperanza, inmanente y trascendente a la vez.
  • Desear ardientemente: ¡Ven, Señor, Jesús!
  • Confortar la esperanza de los desalentados.
  • Compartir nuestra esperanza especialmente con los que se acercan a la muerte.

Invocación: María, madre nuestra, tú que te has adelantado definitivamente en Dios..., haz participar a todo el mundo en tu alegría eterna.

 

Oración

Dios, Padre nuestro: en María has podido llevar a consumación plena tu plan de salvación. Haz que también nosotros un día podamos compartir su alegría contigo en el reino definitivo.

 

SANTORAL ROMANO

Ss. Andrés ap.; Cástulo, Maura, Justina, Eu­prepes ms.; Constancio, Saturnino, Troyano, Zósimo cfs.