REFLEXIÓN
Las circunstancias a las que se refiere el autor están comentadas en la reflexión del día de ayer. En todo caso, hoy también hay circunstancias (aunque diferentes) que nos surgen y que rompen nuestros planes.
Parece que proyectar el futuro es algo muy humano: se da en todas las épocas. Actualmente están los planes de pensiones, las inversiones, los seguros de vida o de accidente, de incendio o de robo...: todo sea “por lo que pueda pasar”. El famoso cuento de la lechera sigue de moda.
Justamente a la lechera lo que le pasó es que “algo” estropeó sus planes (sueños, diría mejor). También nos pasa a nosotros: una enfermedad, una visita inesperada, una muerte, un accidente, una orden del jefe... puede cambiar los proyectos que me había hecho. ¿Qué hacer? ¿resignarse? ¿montar en cólera? Creer que lo que acontece es obra de Dios me lleva a una aceptación humilde de lo inesperado.
ORACIÓN
Dame luz, Señor, para vivir en todo momento consciente de que Tú eres quien lleva mi vida. Que acepte los acontecimientos que me ocurren y las personas con las que me encuentro como enviados por Ti, que eres mi Padre.
SANTORAL ROMANO
Ss. Pedro de Alcántara cf.; Juan de Brébeuf, Isaac Yogues, Renato y cs. ms.; Pablo de la Cruz pb.; Berónico, Tolomeo, Lucio, Varo ms.; Etbino, Aquilino, Verano, Zósimo obs.; Pelagia v.; Fredeswinda abdsa; Laura vda.