|
El evangelio de este domingo (Lc 14, 1.7-14) nos descubre a Jesús en una de las facetas más cotidianas de su vida: la comida. Jesús es invitado a comer a una casa. Durante la comida observa el comportamiento del resto de invitados.
A veces nos pasa desapercibida la importancia de la comida y del convite en la historia de Jesús. La tradición hace notar la fama de “comedor” y “bebedor” atribuida a Jesús frente a la de Juan Bautista y sus discípulos. Jesús, pues, valora la dimensión convival de las personas. ¿Por qué?...
Hay en el banquete algo que le sirve a Jesús para hablar de Dios y de su proyecto. Con frecuencia, Jesús dice que el reino de Dios se parece a un “banquete”. Si el banquete es un reflejo de lo que Dios quiere realizar, y por tanto de Dios mismo, cuando Jesús participa en una comida festiva visibiliza -de hecho- el reino de Dios.
El relato lucano del evangelio de este domingo manifiesta la conexión praxis del reino-banquete. Jesús no está de acuerdo con las leyes de comensalidad que rigen las comidas de los judíos. Esas leyes son excluyentes. Es decir, marginan a personas del reino de Dios. Jesús propone otras leyes de comensalidad (las del reino). Por eso, subraya la importancia de la humildad de los invitados de cara al anfitrión y, sobre todo, la apertura universal y gratuita del banquete (del reino): “cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte”.
La vinculación de la comida festiva con el proyecto concreto de Dios debería de hacernos pensar. En cada comida hay algo sagrado que deberíamos tener en cuenta. Y como vemos, algo sagrado que tiene que ver con las personas y su estado y sus relaciones. No tanto con los manjares o el menú. ¡Considerémoslo!
Oigo en mi corazón: "Buscad mi rostro".
Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro.
(Sal 26,8)
SANTORAL ROMANO
Ss. Agrícola, Cástor, Maine, Próspero obs.; Brocardo, Eleazar, Licinio cfs.; Antolín, Diómedes, Julián, Felipe, Elpidio, Peregrino, Facundino, Juventino, Almaquio, Sofía, Teódota, Zenón, Concordio, Teodoro ms.; Elpidio ab.; Cosme erm.; Raquel (A. T.); Bta. Ingrid de Shänninge, o.p. |