DIOS ENTRE LOS HOMBRES

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Himno de la Liturgia romana de las Horas

Te está cantando el martillo,
y rueda en honor la rueda.
Puede que la luz no pueda
librar del humo su brillo.

¡Qué sudoroso y sencillo
te pones a mediodía,
Dios de esta dura porfía
de estar sin pausa creando,
y verte necesitando
del hombre más cada día!

Quien diga que Dios ha muerto
que salga a luz y vea
si el mundo es o no tarea
de un Dios que sigue despierto.

Ya no es su sitio el desierto
ni en la montaña se esconde;
decid, si preguntan dónde,
que Dios está -sin mortaja-
en donde un hombre trabaja
y un corazón le responde.

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