PRECES
Llenos de gozo por la resurrección de Jesucristo y renovados en el Espíritu, supliquemos: ¡Cristo Resucitado de entre los muertos, escucha y ten piedad!
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A Cristo, Señor del universo, que con su Resurrección ha vencido las fuerzas del abismo y ha destruido el pecado y la muerte, supliquémosle por toda la humanidad. ¡Cristo Resucitado de entre los muertos, escucha y ten piedad!·
A Cristo, Señor de todos los pueblos y naciones, que con su Resurrección nos ofrece una nueva vida y la renovación a todos los hombres, invoquémosle diciendo: ¡Cristo Resucitado de entre los muertos, escucha y ten piedad!·
A Cristo, que con su Resurrección sana a los corazones afligidos, especialmente a los oprimidos por la pobreza o la enfermedad, pidámosle por todos los que sufren. ¡Cristo Resucitado de entre los muertos, escucha y ten piedad!·
A Cristo, Vencedor del mal, que nos ha prometido participar de su triunfo, pidámosle por la paz entre todos los pueblos y que los sumidos en guerras sangrientas resuciten a una vida nueva. ¡Cristo Resucitado de entre los muertos, escucha y ten piedad!·
A Cristo, Señor nuestro, que por su Resurrección ha colmado de alegría a los pueblos, los ha enriquecido con sus dones y ha llenado de gozo nuestros corazones, pidámosle que su acción salvadora llegue a todos los hombres y mujeres de buena voluntad. ¡Cristo Resucitado de entre los muertos, escucha y ten piedad!Cristo Resucitado, que en los cielos eres glorificado sin cesar como Mediador entre Dios y los hombres, te suplicamos que salves a todos los hombres y extiendas la diestra de tu misericordia sobre cuantos ponen su esperanza en tu resurrección. Tú que vives y reinas, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos. Amén.