JESUCRISTO PRESENTE HOY |
Por Vicente Forcada Comíns, o.p. |
1.- Hace ya algún tiempo salió a concurso el título más llamativo y sugestivo en la primera página de un diario moderno. Ganó el primer premio un periodista que presentó el siguiente: "CRISTO HA VUELTO AL MUNDO".
Si hoy se anunciara a través de los medios de comunicación la noticia, no se prevén las reacciones de la masa para poder verlo, aunque fuera de lejos. El caos de circulación en carreteras, autopistas, aeropuertos y puertos marítimos sería de espanto. Las aglomeraciones serían asfixiantes. Fallarían todos los cálculos de aprovisionamiento para las multitudes que se congregarían para poder acercarse a El. Sólo el número de curiosos sería capaz de formar un muro impenetrable. Y mayor el tapón que formarían los creyentes. Todo el mundo intentaría verle, hablar con El, darle la mano o un abrazo, poder escucharle y mirarle, esperando que Jesucristo le sonriera o le dijera una palabra cariñosa. Sería de temer que resultaran cortas todas las previsiones para traslados de multitudes y para su cobijo y alimentación. Falla la imaginación para poder prever el caos que produciría la noticia de la llegada de Cristo al mundo.
2.- Hace ya unos años se publicó en un revista católica norteamericana un texto de "cartel policiaco" que decía: "Se busca a JESUCRISTO": alias el Mesías, el Hijo de Dios, el Rey de Reyes, el Señor de los Señores, el Príncipe de la Paz, etc. Se ha hecho culpable de los siguientes delitos: Practica como médico sin tener licencia; fabrica vino y reparte alimentos gratuitamente; arma contiendas con los mercaderes del Templo; tiene tratos con criminales notorios, con radicales, subversivos, prostitutas y gente de la calle; pretende tener autoridad para trasformar a los hombres en hijos de Dios. Su aspecto externo: típico hippie (cabello largo, barba, túnica y sandalias). Frecuenta con predilección los barrios de chabolas, tiene algunos amigos ricos y se esconde con frecuencia en el desierto.
¡ATENCIÓN!: ESTE HOMBRE ES EN EXTREMO PELIGROSO. Sobre todo son sensibles a su ardiente programa los jóvenes, a quienes todavía no se ha enseñado a ignorarlo. Transforma a los hombres y asegura que los hace libres.
¡ADVERTENCIA!: todavía está en libertad por estas regiones.
Muy llamativo el cartel, pero no dice nada de su mensaje del amor fraterno ni de la conducta de Jesús para con el Padre, que es la conducta de sus discípulos. Hay dos cosas fundamentales que es útil destacar en esta descripción en orden al tema que nos ocupa hoy: a) Que Jesucristo vive hoy y está aquí, en nuestras regiones: b) que Jesús tiene un atractivo especial para los jóvenes.
3.- Cierto que algunos de estos movimientos que se han llamado, y se llaman a sí mismos, CRISTIANOS, olvidan lo más sustantivo de la persona y del mensaje de Jesucristo y de su vida, convirtiéndose en "sectas" que arrastran a muchos y les convencen hasta el punto de esclavizarlos y dar la vida, por sus convicciones. Lo cual significa qué es lo que debería producir en los creyentes el auténtico Cristo de los Evangelios y la presentación y fe en la verdad total e íntegra de su MENSAJE. La verdad es que no todo es algo malo en el entusiasmo de esta juventud "sectaria". Solamente da a entender que Cristo tiene garra para entusiasmar y mover a grupos juveniles que se plantan ante la EVASIÓN de nuestra generación en el SEXO, en la DROGA y en la VIOLENCIA. La verdad es que nuestra generación está EVADIDA e INVADIDDA muchas veces por esas tres taras. La figura y el mensaje de Cristo superan y hacen superar el SEXO, la DROGA y la VIOLENCIA. Basta reflexionar sobre las BIENAVENTURANZAS, y releer todo el Sermón de la Montaña (Mt cc 5-7) para ver con claridad el camino trazado por Jesús, y vislumbrar los efectos que puede producir en personas sinceras, como reacción ante las "evasiones" de nuestra sociedad, aun entre los no creyentes.
4.- Entre los CREYENTES oficialmente católicos, los bautizados, la PRESENCIA de Cristo a través de 2000 años no siempre ha sido viva y operante como hoy se nos exige a base de sinceridad en todas las áreas de nuestra conducta. Hoy se pide ser consecuentes con nuestras ideas y creencias, que son la levadura de nuestra vida práctica, en todas nuestras manifestaciones. Lo que menos convence hoy a nadie, ni de dentro ni de fuera del cristianismo, es la HIPOCRESÍA FARISAICA. A esto se llama: decir una cosa y obrar lo contrario, o no practicar lo que se predica. Predicarlo para que lo hagan los demás, pero no practicarlo nosotros. Esto sería ocultar a Cristo, que debería estar presente.
a) Cristo está presente en nuestro espacio y tiempo si somos consecuentes con su enseñanza. Basta que tengamos fe para descubrirlo y seguirlo. Por ejemplo, sabemos y creemos que Cristo está presente en la Eucaristía. Pero no hacemos en la práctica demasiado caso a la presencia real eucarística de Cristo. ¿Qué es el Sagrario para la mayor parte de los cristianos? Sabemos que la Misa es la renovación del acto sacrificial del Calvario. ¿Qué asistencia a la Misa dominical es la practicada por la mayoría de los bautizados? ¿Cuántos cristianos hacen la "visita" a Cristo realmente vivo y presente en los Sagrarios? La Iglesia se ha visto obligada a establecer como precepto la asistencia a la Misa dominical y festiva. ¿Por qué? ¿No es extraño este precepto? Lo normal sería que todo cristiano buscara la manera de visitar al Señor con frecuencia y de comulgar cuantas veces le fuera posible. Eso sería ser consecuente con su fe. ¿Nos dice hoy algo la presencia del Señor Jesús en la Eucaristía? Y, si nos dice algo, ¿cuál es nuestra conducta?
b) Por otra parte creemos y sabemos que Jesús nos dijo que todos los seres humanos son hermanos suyos, y que lo que hagamos con nuestros semejantes lo hacemos, o dejamos de hacerlo, con El. Aun los cristianos que comulgan con mucha frecuencia parece que se desentienden de esta presencia de Cristo en sus hermanos, hijos de un mismo Padre. Se unen a Jesús de la Eucaristía, pero se olvidan del Cristo (El mismo) presente en sus hermanos. Están dispuestos a darlo todo por Cristo, pero no dan nada por sus hermanos, cuando Jesús nos ha dicho que lo que hacemos por ellos lo hacemos a El. Sobre todo cuando los vemos pobres, hambrientos o desnudos o enfermos o encarcelados y los visitamos o hacemos algo por librarlos de sus necesidades. El mismo Cristo de la Eucaristía es el que está en el prójimo. La Iglesia ha unido en la celebración solemne del Jueves Santo la institución de la Eucaristía con la promulgación del mandamiento del amor fraterno. Por eso mismo la Iglesia ha señalado el mismo Jueves Santo como el día del amor fraterno, y el día del Corpus como el día de la Caridad.
Los que comulgan no pueden separar nunca lo que Dios ha unido tan estrechamente. Porque es el mismo Cristo el que está presente en el Pan eucarístico y en su hermano necesitado.
CONCLUSIÓN: Cristo está presente, vivo y operante en nuestro mundo. Se trata de descubrirlo. Hoy concebimos el mundo de los seres vivos racionales como una COMUNIDAD. Esta comunidad debe fundarse en la COMUNIÓN, en CONVIVIR juntos en PAZ, COMPARTIENDO los bienes que Dios da a todos. El EGOISMO es el fundamento de la desunión y de las guerras en el mundo. Cristo tuvo presente esta unión y la pidió al Padre en su oración de despedida: "Que sean uno como Tú y Yo somos uno". Ésta será para siempre la señal de que el Padre le ha enviado. Será el signo más eficaz de que El ha dado su vida por todos los hombres, y el mejor signo para que todos lo descubran a El, y descubriéndole lo AMEN, unidos en su CUERPO. Así El estará PRESENTE en el mundo nuestro hasta el fin de los siglos y hasta LOS SIGLOS SIN FIN, en la ETERNIDAD.
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