COMENTARIO BIBLICO |
Por Gerardo Sánchez Mielgo, o.p. |
1. Marco
¿Qué celebraba el pueblo judío en esta fecha?
Era el memorial actualizante de la liberación de Egipto. Era la conmemoración anual y solemne de su libertad. Y lo celebraban de generación en generación. La fiesta pascual propiamente dicha duraba la tarde-noche del 14 de Nisán (en el apéndice recojo los rasgos más importantes del ceremonial y el contenido de esta Fiesta). Luego se prolongaba (Ázimos) durante una semana.
La Última Cena se celebró en el marco de la Cena Pascual
Los relatos evangélicos (Mateo, Marcos y Lucas) de la Última Cena supone que fue una Cena Pascual (en el apéndice indico algunos detalles que conducen a esta afirmación, aunque los relatos de los tres se armonizan más con el de Juan, en cuanto a cronología de la fecha de la Cena y la Muerte de Jesús)
2. Gestos de Jesús en esa noche
La jaburá-grupo pascual
Es el grupo de personas necesario para que la celebración se realice adecuadamente en cuanto al ceremonial y en cuanto a la posibilidad de consumir todo el cordero pascual en esa noche. Jesús se reúne con los Apóstoles formando una "jaburá" (comunidad o grupo pascual). Es necesario subrayar este sentido de comunión y de intimidad como marco general de la celebración. Este gesto ilumina ya el contenido de cuanto sucedió aquella tarde y de la celebración-memorial que durante los siglos sigue realizando la Iglesia cuando celebra el sacramento pascual en cualquier tiempo o lugar.
Lavatorio de los pies (Juan 13)
Se trata de un "signo" de su entrega y anticipo del don total de la vida en la cruz. No entenderíamos bien la intención del evangelista Juan al recogerlo en su relato, si pensásemos que se trata de un simple gesto de humildad y servicio. Es mucho más y con un contenido cristológico y eclesial mucho más profundo: es un verdadero "signo" en el sentido joánico del término, es decir, un gesto que tiene consistencia en sí mismo pero cuya verdadera razón de ser consiste en dirigir la mirada de la mente y revelar en profundidad un aspecto importante del ser y de la misión de Jesús. Este signo anticipa de alguna manera el acontecimiento fundamental de la Cruz como expresión suprema del don de la vida de Jesús por la humanidad.
Por la reacción de Pedro, expresada en las palabras "tú no me lavarás los pies jamás", nos percatamos de la novedad del gesto, de lo incomprensible del mismo para Pedro. Incluso en cierto sentido le resultaba desconcertante y escandaloso. Lavar los pies era el último oficio que se pedía al último esclavo de la casa. ¡Y esa noche están celebrando la fiesta de la libertad¡ ¡Y Jesús es el Señor y el Maestro! ¡A él habría que lavar los pies! Recuérdense las palabras de Juan el Bautista: "No soy digno de desatarle las correas de las sandalias". Era un especial honor el que se permitiera a un discípulo transportar al hombro las sandalias de su maestro. Todo este conjunto de detalles nos ayuda a iluminar el gesto y a entenderlo en su sentido profundo y provocador para los discípulos de Jesús. Estar siempre dispuestos al don de la vida por los demás.
Donde se conserve la práctica de realizar el lavatorio de los pies de algunos de los asistentes recuérdese este sentido cristológico y eclesial profundo y adviértase a los participantes en el rito la significación verdadera del mismo: quien lo realiza está diciendo con su gesto que está dispuesto a dar la vida por cada uno y por la comunidad como lo hizo Jesús.
Institución de la Eucaristía
Jesús toma un pan en sus manos y realiza un gesto inesperado y sorprendente para los discípulos. Eso que tiene en las manos es él mismo en cuanto se entrega a la muerte por la humanidad. Y lo mismo hace con la copa. Este gesto desborda totalmente el ceremonial judío en cuanto al sentido del pan y de la copa. En este gesto algo totalmente nuevo se está produciendo en la historia. Y será un "memorial" (anámnesis-recuerdo actualizador) de todo el misterio salvador de Jesús.
El relato de Lucas nos recuerda estas palabras en labios de Jesús: "Haced esto en memoria mía", para perpetuar su presencia entre los suyos. Esta tarea es propia de sus ministros ordenados (sacerdocio ministerial). En aquel marco pascual, transformado por Jesús profundamente en su contenido, es instituido el sacerdocio ministerial que se ha prolongado en la Iglesia durante los siglos y seguirá prologándose. Hoy es un día especial para los ministros de Jesús.
La Institución de la Eucaristía es el gesto más importante de los realizados por Jesús. Con él establece el marco que ha de llenarse con el acontecimiento de la Cruz y de la Resurrección. En adelante el cuerpo de Jesús que es la Iglesia (nueva jaburá pascual) realizará y renovará constantemente su comunión profunda con el Maestro y entre todos sus miembros mediante la celebración sacramental de aquel gesto aparentemente sencillo, pero profundamente cargado de realidad cristológica y eclesial. La celebración eucarística será el lugar y el momento de renovar en profundidad la comunión eclesial. Es el sacramento central de la fe y de la experiencia cristiana.
Sería conveniente y urgente insistir hoy a nuestros fieles en lo que significa la celebración-actualización (anámnesis) que se realiza en el altar. Instruirlos para que la celebración sea una fiesta, la fiesta de la salvación y del amor de Dios visualizado en el amor entre los hermanos enviados al mundo a ser testigos de este amor auténtico que empuja hasta el don de la vida.
Jesús decide no comer ni beber aquella noche
¿Por qué toma una decisión tan sorprendente y singular? Al parecer Jesús decide no comer ni beber nada en la Cena. Otro gesto sorprendente, máxime si se recuerda que era obligatorio comer un trocito de cordero equivalente a una aceituna y beber un poquito de las cuatro copas rituales para participar en el sacramento pascual y su eficacia salvadora.
Quizá sorprenda esta afirmación. El relato de los tres evangelistas (Mateo, Marcos y Lucas) es concorde en esta afirmación). Estamos tan acostumbrados a pensar que Jesús comió y bebió que también nos sorprende a nosotros. Pero a los primeros que sorprendió fue a los Apóstoles. En años anteriores Jesús participó plenamente del banquete pascual. Sólo en esta ocasión decide no probar bocado. ¿Por qué toma esta extraña decisión? Este gesto nos obliga a centrar la atención en otro valor de la Última Cena: el clima dramático que en ella se respiró (al menos según lo entendieron los primeros cristianos y nos lo han transmitido los evangelistas). Esta decisión está relacionada íntimamente con la misión de Jesús. La última semana (en la presentación actual que hacen los evangelistas) se multiplicaron los signos reveladores por parte de Jesús. Israel corre un grave peligro de cerrarse a la revelación de Dios en Jesús y de rechazar a su verdadero Mesías y con ello anular el sentido histórico de su misión. Jesús insiste intensamente en la última semana para que el pueblo de Dios le acoja como a su Mesías verdadero. El gesto de no comer ni beber tiene un profundo sentido intercesor e imprecatorio. ¡Pronto, muy pronto aparecerá con toda su fuerza el reino de Dios! ¡Pronto, muy pronto Dios va a intervenir definitivamente en la historia! ¡Es necesario abrirse a su oferta! Este es el sentido auténtico del "ayuno pascual" de Jesús. Se trata de un gesto profundo, urgente y cargado de sentido revelador.
Es conveniente recordar a nuestros fieles que nuestro ayuno del Viernes Santo tiene un sentido cristológico, eclesial y salvador. Que no se trata de la simple privación de comida y bebida como un sacrificio (que ya es un valor). Se trata más bien de algo más urgente, y más cargado de sentido.
3. Palabras de Jesús en la Última Cena:
Nota: nuestro punto de referencia es casi exclusivamente el Discurso de despedida (Juan 13-17). En toda celebración pascual hay una "hagadá" (homilía-explicación) en la que se recordaban los motivos por los que se celebra la fiesta y se instruía a los participantes. Jesús también realiza su propia "hagadá" pascual. Podemos orientar nuestra reflexión en algunas líneas más importantes. Las palabras de Jesús (en la versión muy interpretada del evangelista Juan, los otros tres no recogieron un discurso de despedida semejante al de Juan) tratan de descubrir el sentido profundo de todo lo que sucedió y sucede en el Cenáculo.
Revelación del Padre
Jn 14,1-14 y 21-24: El que me ve a mi ve al Padre. En la casa de mi Padre hay lugar para todos. Si me conocierais a mí conoceríais también a mi Padre. Yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Yo me voy al Padre. Cualquier cosa que pidáis en mi nombre, os lo concederé, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. El que me ama será amado por mi Padre.
Revelación del rostro de un Padre que encontramos en Jesús, que ama a los discípulos, que se interesa por ellos y que les prepara un lugar donde vivir con él como su familia para siempre. Tenemos delante una de las revelaciones del rostro del Padre más profunda y más completa de la Escritura. En el clima de la Última Cena, Jesús quiso revelarlos definitivamente al Padre que nos ama y a todos los hombres porque por ello envió a su propio Hijo.
Revelación del Espíritu Santo
Jn 14,16-17; 14,26; 15,26-27; 16,7-11; 16,12-15. El Parácletos-Espíritu Santo será enviado como un don por el Padre a petición y ruegos de Jesús. Estará con la comunidad de discípulos (y con la Iglesia de todos los tiempos) para garantizar su comunión profunda como familia de Dios, para defenderla y para habitar en la intimidad de cada de uno de sus miembros. Vendrá a enseñar, es decir, a profundizar en el corazón de los discípulos, las palabras de Jesús, a recordarles constantemente el Evangelio. Un recuerdo que trabaja equilibradamente entre la fidelidad a las raíces (Jesús mismo) y la permanente y necesaria creatividad para la actualización del Evangelio en todos los lugares, en todos los tiempos y en todas la culturas humanas.
Será testigo y acompañará el testimonio de los discípulos de Jesús hasta el martirio con el don de la vida por la fidelidad al Evangelio y al amor del Padre. Será quien se encargue de desenmascarar, en la conciencia de los creyentes, el juicio injusto que los representantes del pueblo de Israel realizaron contra Jesús declarando que realmente sólo Jesús era el verdadero Mesías, que sólo creyendo en Él se consigue la salvación y sólo en Él es posible la esperanza del encuentro definitivo con el Dios que nos hizo para la vida y la felicidad. El Espíritu será el encargado de interpretar para la Iglesia todo el misterio de Jesús y de la propia Iglesia.
Revelación de la realidad de la Iglesia
Jesús nos reveló en la Cena (siempre según la versión e interpretación del evangelista Juan) tres aspectos fundamentales sobre la realidad de la Iglesia.
1. La Iglesia en sí misma
Juan 15, 1-17. Jesús revela la naturaleza profunda e íntima de la Iglesia. Es como una cepa y sus sarmientos. La cepa es Jesús y los sarmientos los discípulos. La unión y la comunión entre ellos es vital. Jesús asume la imagen que se encontraba en el Antiguo Testamento para definir al pueblo de Israel como la viña del Señor (Is 5 y Jr 2). Pero Jesús realiza una profunda condensación: la auténtica cepa (no viña) soy yo. Es la imagen mas poderosa para definir a la Iglesia y con raíces en la revelación. Eso quiere Jesús que sea su Iglesia: una realidad viva de la que Él se el centro vitalizador y de cohesión.
En este marco de las palabras de Jesús sobre la Iglesia en sí misma hay que encuadrar la proclamación del mandamiento del amor fraterno (Jn 13, 34-35; 15, 12-17; cf. 1Cor 13; 1Jn 4,7-21). El pensamiento central es que este amor es causa de la unidad, signo ante el mundo y empuje a dar la vida por el otro si fuera necesario.
2. La Iglesia frente al mundo
Juan 15,18-16,4. Esta Iglesia correrá la misma suerte que la que corrió Él: será perseguida hasta la muerte martirial. Para cumplir esta misión recibe el don del Espíritu.
3. la Iglesia es una comunidad viva unida y enviada en misión
Jn 17. Es necesario permanecer unidos en la revelación del Nombre del Padre, en la participación de la Gloria y en la escucha de la Palabra traducida en el amor fraterno en comunión para que el mundo crea y conozca que Jesús es el verdadero enviado del Padre y, por lo tanto, el único Salvador de la humanidad. El único que le da sentido a la historia de la humanidad.
Síntesis: "Dichosos vosotros si sabiendo esto lo ponéis en práctica". "Haced esto en memoria mía". Jesús está presente ahora y durante toda la historia hasta su vuelta gloriosa que es anunciada en el Memorial. El mandamiento del amor mutuo y la solidaridad humana. La Iglesia ha de vivir en la unidad para que el mundo crea en que Jesús está vivo y presente como Señor y Salvador.
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APÉNDICE: La Cena Pascual
1. La Última Cena fue una Cena Pascual.
La Última Cena de Jesús con sus discípulos supone todo el ceremonial de la Cena Pascual judía. Algunos datos:
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Según el testimonio de los sinópticos (Mc 14, 13 par; 14, 26 par) y de Juan (18,1), la Ultima Cena de Jesús tuvo lugar en Jerusalén. Porque estaba preceptuado que el cordero pascual tenía que comerse dentro de los muros de Jerusalén.·
Mc 14,13-15 par supone que el local de la cena fue puesto sin más a disposición de Jesús y de sus discípulos. Esto podría estar de acuerdo con una costumbre según la cual se consideraba Jerusalén como propiedad nacional y no se debía cobrar por el alquiler de los locales.·
Según 1Cor 11,23 y Jn 13,30 la Ultima Cena se celebró por la noche. La Pascua sólo se puede comer por la noche. La cena comenzaba después de la puesta del sol y se prolongaba hasta muy entrada la noche.·
Según Mc 14,17 y Mt 26,20, Jesús estuvo rodeado de los Doce en la Ultima Cena. La "jaburá" pascual tenían que celebrarla, al menos, diez personas y tal ara el número habitual porque se consideraba que un cordero de un año bastaba para saciar a diez personas.·
Según Juan 13,10, la Ultima Cena se come según las normas de purificación levítica. La pureza levítica no se exigía a los laicos para las comidas ordinarias, pero sí para comer el cordero pascual.·
En el relato de Marcos 14,18-21.22; Mt 26,21-25.26, se indica que Jesús partió el pan en el transcurso de la comida. La Cena Pascual era la única comida familiar del año en la que precedía un plato (Mc 14,20) a la fracción del pan (14,22).·
Jesús y sus discípulos bebieron vino en la Ultima Cena (Mc 14, 23.25 par) y esto no es habitual. Sólo se bebía vino en ocasiones muy solemnes. A parte de algunas ocasiones muy significativas (banquete de la circuncisión o en la petición de mano y en la boda) se usaba el vino en las tres fiestas de peregrinación (Pascua y Pentecostés, Tabernáculos). El vino estaba prescrito en la Fiesta de Pascua.·
Según Juan 13, 29 algunos discípulos suponen que Judas al abandonar la mesa después de cenar (cf. v. 26), había recibido de Jesús el encargo de hacer algunas compras para la fiesta en el último momento. Esto sólo era posible en la noche de Pascua y tratándose de cosas imprescindibles, en caso de necesidad.2. Ceremonial de la Fiesta de la Pascua judía
Desarrollo de la fiesta pascual o de la cena pascual:
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La bedikah: Búsqueda de todo pan fermentado en la noche del 13 de Nisán que debe ser consumido antes de las 11 de la mañana del día 14 de Nisán o quemado al fuego.·
Primer plato: Fórmula de bendición pronunciada por el padre de familia sobre la primera copa (copa del qiddush): bendición de la fiesta (qiddush) y bendición de la copa. Este primer plato constaba, entre otras cosas, de legumbres, hierbas amargas y salsa haroset, una mezcla de frutas higos, dátiles, pasas, manzanas, almendras, especias y vinagre. Servía prácticamente como aperitivo. Se servía la comida, pero no se tomaba aún; se mezclaba la segunda copa y se presentaba, pero todavía no se bebía.·
Liturgia pascual: Haggadá pascual del padre de familia (en arameo). Primera parte del hallel pascual (en hebreo). Se bebía la segunda copa (copa de haggadá).·
Plato principal: Oración recitada por el padre de familia sobre el pan ázimo. Comida, compuesta de cordero pascual, massot, hierbas amargas (Ex 12,8), haróset y vino. Acción de gracias (birket hammason) sobre la tercera copa (copa de bendición).·
Conclusión: Se servía la cuarta copa. Segunda parte del hallel pascual (en hebreo). Plegaria de alabanza sobre la cuarta copa (copa de hallel).Numerosos testimonios demuestran que el rito descrito aquí se remonta en lo esencial al tiempo de Jesús.
3. Contenido de la fiesta de la pascua judía
Todo cuanto hemos afirmado más arriba acerca de la historia de la fiesta nos ha mostrado el contenido de la pascua: es un memorial de la liberación de Egipto, de la epopeya nacional en la que Yahvé desplegó su poder en favor de su pueblo. Después del exilio se enriqueció este contenido con una proyección hacia el futuro, con un elemento de perspectiva escatológica.
Este es el contenido teológico de la fiesta: el pasado se hace presente, sobre todo, en la narración litúrgica de la salida de Egipto, que, ocupa en el rito un lugar central antes de comer el cordero y que se hace necesariamente todos los años y la haggadá pascual que recoge el relato bíblico y es enriquecido con la "homilía" explicativa a cargo del padre de familia. Enriquecida por las preguntas y respuestas que provocan una más completa explicación. También las últimas normas de la Misná prescriben que en la fiesta de la pascua se convierta para los comensales el pasado en presente.
Para la teología judía, por tanto, la pascua abarca el pasado, el presente y el futuro. La acción salvadora de Dios, tanto pasada como futura, se hace, para los participantes en la fiesta acción salvadora presente. La fiesta se refiere primeramente al "pasado". Cada uno de los elementos del rito se aclaran tanto en la misma Biblia, como en los textos del ritual, a través de los diversos elementos históricos de la salida de Egipto. La fiesta de la pascua tiene que ser necesariamente un zikkaron, un memorial de la acción salvadora divina (Ex 12,14). Pero memorial significa aquí no un simple recuerdo de un suceso histórico, sino la representación sacramental del mismo. La salvación del pasado se convierte, por su presentación litúrgica, en una salvación presente. Este es el sentido de Ex 12,42.
Así como Yahvé veló en la noche, para salvar a Israel, así también Israel debe velar a través de todas las generaciones en la noche para hacerse partícipe de esa liberación. La misma idea expresa la Misná cuando dice: "En cada edad, cada uno está obligado a considerarse como si él mismo hubiera sido sacado de Egipto. Según el texto del ritual, el padre debe esclarecer a su hijo el sentido de la fiesta de la pascua de ésta manera: "Esto sucedió y es lo que el Señor hizo en mí, cuando fui sacado de Egipto". Sin embargo, la fiesta de la pascua no sólo estaba orientada al pasado, sino también al futuro. Toda la narración histórica bíblica, y especialmente la sacerdotal, se interesa por ello tanto por el pasado, porque se refleja en el futuro y cree en un cumplimiento del pasado en el futuro. El pasado es la prenda del futura y garantía de firmeza en la esperanza de Israel.
Parece que el carácter escatológico de la pascua se iba intensificando y concretando, cada vez más, en los últimos siglos precristianos, y una vez que parece desvanecerse esta esperanza, después de la destrucción del templo, halló nueva expresión en la esperanza de la reconstrucción de Jerusalén. Y dirigiendo tanto el pasado como el futuro está la fidelidad y la misericordia de Dios como un presente siempre vivo. En cierto modo podía decirse que la pascua es como un sacramento de Israel.
En el Targum palestinense se nos ha conservado una preciosa referencia a un poema que habla de cuatro noches: La primera noche: cuando se apareció Yahvé sobre el mundo para crearlo; La segunda noche: nacimiento de Isaac y mandato de Dios de sacrificarlo. Sustitución por un carnero; La tercera noche: liberación de la esclavitud de Egipto; La cuarta noche: cuando llegue el mundo a su fin para ser redimido. El cumplimiento escatológico.
Este poema agrupa 4 temas principales que constituyen el contenido de la fiesta de pascua: creación; alianza con Abrahán y sacrificio de Isaac; la liberación de Egipto; la perspectiva escatológica.
Esta noche pascual tiene el carácter doble del zikkaron bíblico: el hombre se acuerda para agradecer y esperar; Dios se acuerda para intervenir en razón de su Alianza indefectible.
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