LAMENTACIONES DE LA VIRGEN


Por Gómez Manrique

¡Ay dolor, dolor,
por mi Hijo y mi Señor!
Yo soy aquella María
del linaje de David;
oíd, señores, oíd,
la gran desventura mía.
¡Ay, dolor!

A mí me dijo Gabriel
que el Señor era conmigo.
Y dejóme sin abrigo
amarga más que la hiel.
Díjome que era bendita
entre todas las nacidas,
y soy de las afligidas
a más triste y más aflita.
¡Ay dolor!

¡Oh vos, hombres que transistes
por la vida mundanal,
decidme si jamás vistes
igual dolor de mi mal.
¡Y vosotros que tenéis
padres, hijos y maridos,
acorredme con gemidos
si con llantos no podéis.
¡Ay dolor!

¡Llorad conmigo, casadas,
llorad conmigo, doncellas,
pues que vedes las estrellas
oscuras y demudadas,
vedes el templo rompido,
la luna sin claridad;
llorad conmigo, llorad
un dolor tan dolorido!
¡Ay dolor!

¡Llorad conmigo la gente
de todos los tres estados,
por lavar cuyos pecados
mataron al inocente,
a mi Hijo y mi Señor,
mi redentor verdadero!
¡Cuitada! ¿Cómo no muero
con tan extremo dolor?
¡Ay dolor!


ENVÍA ESTA PÁGINA A UN AMIGO
Indica su e-mail: