LITURGIA AMBROSIANA

     

    PREFACIO DE CUARESMA

     

    Verdaderamente es digno y justo, necesario y saludable,

    darte gracias, Señor santo, Padre todopoderoso, Dios eterno,

    por Cristo nuestro Señor.

    En Él la fe de los que ayunan se alimenta,

    la esperanza se promueve, la caridad se fortifica.

    Él es el pan verdadero y vivo, la sustancia de la eternidad,

    el alimento de la virtud.

    Pues el Verbo, por quien todo ha sido creado,

    es no solamente el pan de las almas humanas,

    sino también el de los espíritus angélicos.

    Gracias a este pan Moisés, tu servidor,

    durante cuarenta días y cuarenta noches,

    ayunó para recibir la Ley,

    y se abstuvo de alimentos terrestres

    para estar más dócil a las suavidades del espíritu.

    No sentía el hambre del cuerpo,

    y olvidaba los alimentos carnales,

    pues la visión de tu gloria le iluininaba,

    y tu palabra, recibida en el Espiritu Santo, le confortaba.

    Danos siempre este pan

    del que Tú nos aconsejas estar siempre hambrientos;

    a saber: Jesucristo, nuestro Señor...

    Sacramentario Ambrosiano