ANTES DE MARCHARME

R. Tagore

Llegará un día en que el sol, poniéndose,
me dé su postrer adiós.

Sólo pido que, antes de marcharme,
la tierra me diga por qué me llama a su seno;
por qué las estrellas me hablaron de silencio;
por qué la luz besó mi frente haciendo florecer mis pensamientos.

¡Ah! que, antes de marcharme,
pueda retardar el final de mi última canción hasta terminarla;
que mi lámpara tenga un postrer destello para contemplar tu rostro;
que esté concluida la guirnalda  para coronarte.

Apréstate a partir, corazón,
pues tu nombre ha sido pronunciado con el alba.
Que los otros, si quieren, se queden.
¡Tú no aguardes a nadie!

Si el capullo necesita de la noche y del rocío,
la flor abierta clama por la luz...
¡Libertad!
¡Revienta tu pecho, corazón!
¡Busca la luz!
.......

Entre los más pobres

Este es tu escabel, y tus pies se posan aquí,
entre los más pobres, los ínfimos y los abandonados.

Cuando trato de inclinarme ante ti,
mi gesto no alcanza la profundidad en la que se posan tus pies
entre los más pobres, los ínfimos y los abandonados.

La soberbia no puede acercarse adonde tú caminas,
vestido como los humildes,
entre los más pobres, los ínfimos y los abandonados.

Mi corazón nunca podrá hallar el camino
hasta donde tú estás acompañando a los que no tienen compañía,
entre los más pobres, los ínfimos y los abandonados.