LA ORACIÓN "OLENU"

La oración Olenu la rezan los judíos aproximadamente desde el año 1300, al final del acto diario del culto. Expresa la esperanza mesiánica de que un día todos los hambres se unirán al reconocer al único Dios verdadero

A nosotros incumbe el alabar al Señor del universo,
pagar tributo de alabanza al que es el Creador desde el principio,
porque no nos creó como a las otras naciones del mundo,
ni dejó que fuéramos como las familias de los pueblos de la tierra,
ni ha igualado nuestra porción a la de ellos
ni nuestra suerte a toda su muchedumbre.

Por esto nosotros nos inclinamos profundamente
y confesamos al rey de todos los reyes, al Santo:
bendito sea Él, porque Él extiende los cielos,
sostiene la tierra, y tiene su trono en lo alto del cielo
y la presencia de su omnipotencia está en las alturas.

El es nuestro Dios, y nadie más que Él;
en verdad es nuestro Rey, y ninguno fuera de Él,
como está escrito en su doctrina.
"Reconócelo hoy
y recuerda que el Eterno es Dios,
en lo alto del cielo, y abajo sobre la tierra,
y nadie más que Él".

Por ello ponemos en ti nuestra esperanza, oh Eterno, Dios nuestro,
para poder contemplar pronto la gloria de tu poder,
ver cómo destruyes los ídolos de la tierra
y exterminas a todas las falsas deidades;
cómo el mundo es consumado por el reino del Todopoderoso,
y todos los mortales invocan tu nombre;
cómo a ti se convierten los inicuos todos de la tierra
y llegas a ser conocido de todos los moradores del mundo
ante ti doblan las rodillas y se prosternan,
y rinden honor a la gloria de tu nombre.
Todos ellos aceptarán el yugo de tu soberanía,
y reinarás sobre ellos, pronto, para siempre jamás.

Pues tuyo es el reino,
y para siempre jamás reinarás gloriosamente,
como escrito está en tu doctrina:
"El Eterno reinará sobre la tierra,
en aquel día será el Eterno único
y único será su nombre".

(Recopilación de José Luis Sierra Valentí, o.p.)